Amy Winehouse lo dijo: quería entrar en el “club de los 27”, una asociación también integrada por: Jim Morrison, Janis Joplin, Brian Jones, Jimmy Hendrix o Kurt Cobain, en la que los requisitos son vivir con excesos y morir muy joven.
A sus 27 años, Amy se convirtió en la digna sucesora de Aretha Franklin, Sarah Vaughan o Billie Holliday, pero ella quería ser leyenda. Un día como ayer, hace un año, su cuerpo sin vida, pequeño y menudo, fue encontrado en su casa de Candem Town, Londres. Desde entonces, las ventas de sus discos no han hecho más que subir.
Según Digital Spy, desde entonces se han vendido 1.7 millones de copias de sus tres discos. “Back To Black”, publicado en 2006 y más vendido en 2007, continúa siendo el álbum líder con 3.5 millones de ventas. Su otra producción “Lioness: Hidden Treasures” consiguió 750 mil copias en menos de un año.
Encabezando la lista de “hits”, está el sencillo “Back To Black”, seguido de “Tears Dry On Their Own” y “Rehab”. Este último sencillo la lanzó a la fama y fue una composicón tras la propuesta de sus representantes para que entrara en un proceso de rehabilitación, la cual rechazó.
Entre el “top ten” también se encuentra el dúo que realizó con Tony Bennett, “Body and Soul”.
Sin embargo, es solo música lo que nos queda de esta artista. Su personal estilo, sus irreverencias y sus luchas contra diferentes adicciones son otras facetas de la diva que quedarán para el recuerdo.
Muestras de cariño.
Por otro lado, el barrio londinense de Camdem Town, donde vivió durante sus 27 años de vida, también quiso rendirle tributo a la artista, que le dedicó uno de sus cinco Grammy.
En la estación del metro de Camden Town se expuso uno de los pósteres con el retrato de Winehouse que pintó el artista británico Johan Andersson poco después de su muerte.
Cabe resaltar que dos de los bares que frecuentaba la diva en la mencionada ciudad , The Hawley Arms y Dublin Castle, llenan su barra de diversas fotografías y su banda sonora con sus éxitos musicales.
La extrañan.
La familia de Amy Winehouse recordó a la cantante como una "artista talentosa" y admitió las dificultades para superar su muerte.
La familia subió un mensaje en la página electrónica dedicada a la cantante, en el que subraya que fue una artista que perdió la vida a "una edad ridículamente temprana".
"Pensamos en una persona que dio mucho", señala el mensaje, y agrega que la familia "tiene dificultades para aceptar que debería haber cuatro y no solo tres" (en referencia a los padres y al hermano).
El padre de la cantante, Mitch Winehouse, admitió en declaraciones a la cadena BBC los difíciles momentos vividos con motivo de la publicación del libro dedicado a ella y que apareció con el título "Amy, mi hija". El dinero que recaude por las ventas del esperado libro será destinado a la Fundación Amy Winehouse, dedicada a ayudar a los jóvenes con problemas de drogas y alcohol.
Harán estatuaen su honor
- El Roundhouse, el recinto de espectáculos ubicado en Camden Town, donde la cantante vivió, es uno de los más entusiasmados con la estatua a tamaño natural que mantendrá viva la imagen de la cantante que mezcló diversos géneros musicales.