Tomar un baño después de un agotador día de trabajo, más si debes estar gran parte en la calle expuesto a las impurezas ambientales, es en lo primero que se piensa al llegar a casa, porque sumergirse en una tina de agua o dejarla caer sobre el cuerpo es de lo más relajante.
Y es que el agua no sólo limpia, sino también estimula la circulación, por lo que, en segundos, va desapareciendo el estrés y también algo de cansancio.
Además, para complementar esa búsqueda de placer, los expertos y proponentes de alternativas han ideado añadir al baño esencias y olores que permiten hacer del baño una forma más efectiva de placer y limpieza.
Es así como, a la tina de agua se le pueden añadir sales, espumas energizantes, aceites variados, y hasta rosas, los cuales pueden convertir ese momento íntimo en una terapia que puede curar problemas respiratorios, de la piel, óseos y articulares y otros.
Para hacer el baño bastará con añadir al agua caliente de la bañera de 3 a 6 gotas del aceite elegido cuando la bañera esté llena y vayamos a meternos en ella.
Podemos elegir uno o dos de los aceites que más se adecuen a nuestro estado emocional o dolencia. El calor dilatará los vasos sanguíneos, permitiendo la penetración de la esencia.
Los aceites esenciales más usados son los de manzanilla y lavanda para el estrés e insomnio; los de menta y eucalipto se usan como estimulante; la esencia de rosas sirve para suavizar la piel y devolverle energía y fuerza al organismo.
También aceite de lavanda y azahar para dormir, aceite de pino para calmar los nervios y romero para aliviar las dolencias musculares.
Por otro lado, para quienes en cualquier época del año sueñan con estar en el mar, hay productos de belleza que contienen perlas de coralina que al disolverse en el agua otorgan la sensación de estar en la playa y, por consiguiente, permiten eliminar tensiones y el estrés.