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Un casamiento sin regalos y con el cielo blindado

En lugar de obsequios hubo donaciones a los pobres y también prohibieron el sobrevuelo de aviones.


Suya es la isla griega de Skorpio y suya también es la responsabilidad de controlar los intereses de 200 bancos internacionales, de la flota más grande de petróleo y del destino de lujosas mansiones en París, Ginebra, Nueva York y Grecia.
Pero el día de su boda era simplemente Athina Onassis, la novia del jinete brasileño Alvaro Alfonso de Miranda Neto, la protagonista de la boda del año o una chica de 20 años tratando de burlar su destino de tragedia griega.
Lujo, discreción y seguridad puede ser la síntesis de la boda de la heredera del imperio creado por el armador Aristóteles Onassis. En medio de un bosque de 75.000 metros cuadrados y 25 mil árboles en el exclusivo barrio paulista de Morumbi, Athina y "Doda", como llaman al novio, dieron el "sí".
El casamiento, que fue por los ritos católico y el ortodoxo griego, ocurrió en el salón de la planta baja de la Fundación María Luisa y Oscar Americano.
Para tenerlo, los novios donaron a la institución 100,000 dólares y pusieron la misma cifra para acondicionarlo.
Los festejos se hicieron en el segundo piso y fueron la culminación de más de tres años de romance.
La pareja se conoció en Bélgica, en la escuela de equitación más prestigiosa para saltos a caballos.
El era un jinete exitoso, separado, tenía una hija y 12 años más que la heredera de tres mil millones de dólares.
Lo de ellos dicen fue amor, aunque muchos sospechan de las buenas intenciones del novio. En la lista de acusadores está el padre de la novia, Thierry Roussel, un playboy que hasta se rumoreaba no iba a asistir al casamiento. El fue uno de los que habló contra "Doda".
Por eso, ese día, muchos se preguntaban si Athina iba a poder evitar el destino de su madre, demasiado preocupada por su sobrepeso y desdicha en las cosas del corazón. Sobre todo cuando se supo que la novia se sometió a un régimen estricto: bajó nueve kilos para lucir el vestido.
Athina creció bajo el paraguas de la seguridad y su boda no quedó afuera de ese estilo.
Por cada dos invitados había un guardia privado. En total, se repartieron 750 invitaciones.
Una empresa europea con 400 hombres se ocupó de proteger la boda. Incluso hasta el cielo fue "blindado" para que ningún avión sobrevolara la boda.
Pero eso no fue todo. En la tarjeta de invitación se pedía que el dinero del regalo se donara a una fundación para chicos de la calle.
Una verdadera solución para el dilema de qué se regala a una de las mujeres más rica del mundo.
Sí, en cambio, los invitados debieron confirmar su asistencia enviado una foto digital para control.
Además de pasar por detectores de metales, los asistentes tuvieron que dejar sus celulares para que nadie se tiente y saque una foto del casamiento.
A cambio disfrutaron de un menú con dos platos principales "carne y frutos de mar" y postres "a la brasileña". También de mil botellas de champagne francés.
A pesar de su pasión por los caballos, los novios prefirieron una flota de autos para los traslados. Todos dejaron sus vehículos en un estacionamiento alejado y al salón llegaron en alguno de los 30 autos Audi.
Finalmente, fue el mismo novio quien negó haber contratado a Jennifer López. Fue también él quien protagonizó el escándalo previo a la boda: chocó su camioneta contra el auto de unos fotógrafos que lo seguían. Eso fue en horas de la la madrugada. Después el jinete se vistió con un traje blanco con detalles de oro y se convirtió en el marido de la joven más rica del planeta.
El padre de Athina fue infiel cuando se casó con su madre Las sospechas se confirmaron cuando se supo que a la "pobre" Cristina su cuarto marido la engañaba con su ex novia, la modelo sueca Gaby. Ella terminó casándose con Roussel y convirtiéndose en la madrastra de Athina.


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212210
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América