A primera vista puede parecer un chico rebelde y poco importa, pero nos atrevemos a decir que Erik Stubsjoeen, el nuevo "Chico modelo 2003", es una prueba más de que las apariencias engañan. Tras su elección en el reciente concurso, se han generado muchos comentarios porque no es panameño. Pues sí, Erik es un chico que proviene de Hamar, Noruega y llegó a nuestro país hace unos ocho meses, como parte del programa internacional de intercambio de estudiantes.
Cuenta, casi en perfecto español, sino fuera porque confunde los artículos, que su entrada al concurso fue por casualidad, ya que un día estando en el Hotel Meliá, Panamá Canal, un fotógrafo se le acercó y le preguntó si quería ser modelo, le hizo unas fotos y después lo llamaron a hacer un "casting" para un desfile y de allí a "Chico Modelo". Confiesa que nunca había sido modelo. "Pensé que era más fácil y aunque uno se divierte, una sesión fotográfica es un trabajo fuerte".
Este chico bromista, que trata de divertirse al máximo y hace amigos con facilidad, tiene 18 años de edad. Se confiesa amante de los deportes, el sol, la naturaleza de la "Pretty Woman" Julia Roberts, las playas y el arroz con pollo panameño.
Señala que al tomar en cuenta Panamá, dentro del programa de intercambio, se imaginaba un país, por el nombre, con muchas palmeras a orillas del mar, pero para su sorpresa, le toco vivir con una familia en Cerro Punta, en la provincia de Chiriquí, lo que no fue de su total agrado, porque es una región de clima frío, muy parecida a una ciudad de Noruega o Suiza. Como el programa le permite mudarse hasta tres veces, se fue a vivir con una familia en Sabanita, provincia de Colón, y ahora reside en el barrio de Bella Vista, ciudad de Panamá.
Erik es el mayor de tres hermanos varones, pero en su familia panameña tiene dos hermanas, una que está de intercambio en Estados Unidos y una de 13 años con la que convive y de la cual ha aprendido que tener una hermana tiene más ventajas, "porque las mujeres son más tranquilas".
En el tiempo libre que le dejan sus estudios de sexto año en el colegio Anglo Mexicano, y ahora las entrevistas y fotos, al "Chico Modelo" le gusta tocar guitarra, piano, chatear con sus amigos, correr bicicleta, hacer mucho deporte, e ir al cine. Para vestirse le gustan piezas que lo diferencien de los demás, "no me gusta vestir como todos; trato de que mi ropa llame la atención".
Con entusiasmo dice que le gustaría ser reconocido como una estrella de rock, piloto de avión y continuar en el modelaje, pero eso depende de cómo le vaya, "porque en Noruega hay muchos fulos como yo, y para ser modelo hay que sobresalir".
Una esbelta chica de sólo 16 años, sencilla, muy desenvuelta y reconocida en el mundo del modelaje nacional, es la poseedora del título "Chica Modelo 2003", celebrado hace poco en la capital panameña.
La incursión de "Tizzi", como la llaman sus amigos, al mundo del modelaje inició a los doce años, cuando en sus vacaciones visitó una agencia en Miami, que la llevó a otras en la ciudad de Milán, Italia, país de origen de sus padres.
Cuenta que en Milán no ha hecho ningún trabajo, "allá la competencia es muy, muy fuerte y soy muy joven, pero he aprovechado las estadías para hacerme buenas fotos para el portafolio".
Hasta ahora considera que ha tenido muchas oportunidades de trabajo en el modelaje y al ser elegida "Chica Modelo" para representar a Panamá en el Super Models of World, se abre la puerta para ser conocida en el extranjero.
Además de ser modelo, la chica de impresionante ojos verdes, confiesa que sus pasiones son el arte, el dibujo, viajar, ir al cine y el modelaje. Admiradora de Brad Pitt, Julia Robert y la modelo Gisele Bundchen, Tizziana se define como una buena estudiante que cursa el quinto año de secundaria en la escuela Internacional de Panamá.
En el concurso, además del título de Chica Modelo, Tizziana fue escogida por el jurado como la poseedora del "cuerpo más fit de verano Light", "mejor rostro Jolie" y "mejor rostro editorial femenino".
Sin embargo, asegura que no practica dietas estrictas, pero sí come sano. No come dulces y evita picar entre comidas. Agrega que, aunque no le queda mucho tiempo, hace ejercicios y todavía tiene la disciplina que aprendió en sus clases de ballet, desde los cuatro años.
La chica con una estatura de 1.75 y panameña de padres italianos, por coincidencia nació precisamente el día en que celebramos la fundación de la ciudad de Panamá; el 15 de agosto. Con sencillez asegura que el título de "Chica Modelo" no ha cambiado su vida, porque ya era modelo. Sus amigos y conocidos lo saben, ahora lo único que le dicen es "la Chica Modelo" y en la calle la paran para preguntárselo.
Cuenta divertida y con visos de moción, que después de ganar el concurso no había asimilado mucho el evento, no obstante, recuerda que de vuelta al colegio el lunes, en el acto cívico proclamaron su triunfo y sus profesores y compañeros la aplaudieron y felicitaron. "De veras me sorprendieron y me dije, ¡oh! Soy la Chica Modelo".
A su edad, le gusta pintar, viajar, le fascina el cine, hace un poco de ejercicios y tiene planes de volver a sus clases de ballet. A juicio de Tizziana, lo que hace es simplemente tratar de llevar su vida normal y equilibrar sus ocupaciones, con el apoyo de sus padres y su hermana de 13 años.
Como toda una modelo y chica joven, le gusta seguir la moda, por lo que aprovecha sus viajes al exterior para comprar ropa. Por lo general se viste casual, con piezas cómodas, pero confiesa que prefiere las faldas, top y zapatillas. Sus colores favoritos son rojo y fucsia, pero también usa otras tonalidades.