Variedades

Un concierto para recordar


Una vez más, la Asociación Nacional de Conciertos con el patrocinio exclusivo de la Embajada de los Estados Unidos logró otro éxito al presentar -en segunda oportunidad- al galardonado pianista David Allen Weher, ganador de la Competencia Internacional de Piano de Santander (España `87) más otros premios, los cuales nos dan el perfil pianístico del solista presentando.
Una sala de conciertos debe ser templo musical-espiritual donde el oyente-asistente, como en la iglesia , procura no hacer ruidos extemporáneos que perturben y rompan el fino cristal de la concentración del solista o solistas; crujir de papeles, manoseo del programa y/o abrir bolsos munidos de "belcroff"... siendo -quizás- el motivo que algunas de las armonías emanadas de Barcarolle, del compositor C.T. Griffess (1884-1920), sonaran "borrosas", al igual que ciertos "roces" de notas acordes y arpegios de los Estudios Sinfónicos Op.13 de R. Schumann (1810-1856). Obra muy difícil de interpretar dada la combinación virtuosística-digital (mecanismo), el alma del compositor y su mundo interior.
De Sergei Rachmaninov (1873-1943), escuchamos Piezas de Fantasía , Op. 3, obra de juventud, donde encontramos su famoso Preludio, composición dedicada a su maestro Arensky. Nos sorprendió su poderosa mano izquierda que, en conjunción con su mano derecha nos da la síntesis del pianista virtuoso. Todas las piezas del Op.3 fueron ejecutadas con fuerza, unas y gráciles otras.
EXCELENTE LA PULSACION DE DONDE SACA INCREIBLES MATICES
Siendo el piano instrumento realmente mecánico, desde que el pianista pulsa una tecla hasta que el "macillo" golpea la cuerda, pónese en movimiento toda una serie de resortes; pequeñas lenguetas de cuero, columnas de madera y fieltros para que la cuerda suene, lo cual ocurre fracciones de segundo, es increíble por lo tanto, el poder de expresión en cuanto a sonidos -pianísimo o fortísimo- que David Allen Weher puede arrancar a su instrumento a pesar de la mecánica pianística. No obstante, pese a las dificultades intrínsecas, nuestro solista lo hizo posible.
Cerrando el recital escuchamos, de Joe Utterback, Suite de "Porgy an Bess", obra que el pianista David Allen Weher comisionó al Dr. Utterback para hacer la transcripción pianística de la famosa obra de George Gershwin en ocasión del centenario de aquél (1898-1998).
Perfecta fue la sincronización de ritmos jazzísticos y el despliegue virtuoso y clasista que Utterback dio a la obra comisionada, la que fue magistralmente interpretada por David Allen Weher, desde "Sommertime a There`s a Boat Dat´s Leavin`s Soon".
El selecto público que abarrotó la sala huaqueña, hizo salir tres veces al solista a recibir el aplauso que no tenía fin, lo cual le obligó a conceder un bis. En buena lengua casteña espetó "Señoras y señores voy a tocar Preludio en Do Sostenido Mayor de Johann Sebastian Bach". Así concluyó la cuarta velada musical de la Asociación Nacional de Conciertos.


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16295
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América