¿Se imagina despertarse después de un accidente cerebro-vascular y descubrir que habla con un acento de un país en el que jamás ha estado?
Por extraño que parezca, eso es lo que le sucedió a Tiffany Roberts, una mujer de 61 años nacida en Estados Unidos, que al recuperarse de un derrame cerebral comenzó a hablar al estilo cockney, es decir, con un acento típico de la gente del este de Londres.
Según los médicos, la señora Roberts -quien nació y creció en Indiana- padece una condición bautizada síndrome del acento extranjero.
Este raro fenómeno ocurre cuando se daña parte del cerebro. Esto puede suceder después de un derrame cerebral o cuando se sufre una herida en la cabeza.
En el mundo hay tan sólo un par de casos documentados. Roberts descubrió su acento británico cuando recuperó su voz después del accidente cerebral en 1999.
"Cuando la gente comenzó a preguntarme de qué parte de Inglaterra era y alguien de mi familia me preguntó porqué hablaba de ese modo, tomé conciencia de que una parte de mi cerebro había muerto durante el episodio cerebro-vascular", dijo Roberts.
Cuatro años después, Roberts todavía tiene dificultad en convencer a los demás de que es estadounidense. "La gente en Estados Unidos me acusa de mentirosa cuando digo que nací en Indiana".
En una grabación hecha antes del accidente se puede escuchar como Roberts habla con un acento muy diferente y un tono más agudo. Los médicos aún no dieron con una respuesta a las razones del síndrome.
Según científicos de la Universidad de Oxford, lo que sucede es que la persona no adquiere el acento sino los patrones del habla se han modificado.
El daño en el cerebro hace que la persona afectada cambie la longitud de las sílabas, altere el tono o pronuncie mal ciertos sonidos.
Estos cambios pueden dar la sensación de hablar con un acento determinado. El primer caso de esta peculiar afección fue registrado en Noruega en 1941. Al recuperarse de su accidente cerebro-vascular la mujer noruega hablaba con acento alemán./BBC