El perfume, un excelente regalo tanto para el hombre como para la mujer, es algo que nos habla de la personalidad, buen gusto y cuidado por el detalle.
Regalar un perfume es sumamente delicado, ya que es algo muy personal; y cada piel tiene su aroma, y su forma de asimilar el perfume.
Las fragancias varían según la época del año. Para el verano, es mejor elegir aromas frescos, florales, marinos, etc. En cambio en el invierno, conviene más inclinarse por fragancias dulces y cálidas.
La hora de ir a comprar un perfume, también tiene relevancia. En las mañanas, nuestro sentido del olfato es mejor. No se debe probar el aroma del frasco, ni tampoco son buena idea las tiritas probadoras que utilizan algunas firmas, ya que como decíamos antes, cada piel es distinta.
Un dato que se debe tener en cuenta a la hora de perfumarse es la cantidad, el exceso es de muy mal gusto.