El pianista panameño Walter Smith presenta su nueva producción titulada "Dos siglos, un mismo corazón".
Este disco incluye -en versiones instrumentales- canciones como "Cisne cuello blanco, cisne cuello negro" (de Basilio), "Escalofríos de amor" (de Tormenta), "Tantos deseos de ella" (de Danny Rivera), "Tu amor me hace bien" (de Marc Anthony) y "La Tortura" (de Shakira con Alejandro Sanz), entre otros.
El álbum fue grabado en los estudios Insomnio. Reconocidos músicos panameños acompañaron a Smith en la interpretación de los diversos temas que componen el disco, como George De León (Timbales, Bongoes, Congas y Campana, Guiro), Germán Lawson (Bajo), Adolfo Gómez (Guitarra Acústica), Luis Bonilla (Guitarra Eléctrica y Acústica), Reginald Óbice (Flugergorn) y Juan Carlos López.
Es importante tener claro, primero, que el MINSA no va a desaparecer, sino que realizará sus funciones de rector, supervisor, promotor de salud, para que el país sea menos vulnerable a las tragedias que han sucedidos. Segundo, la CSS tampoco desaparecerá; seguirá como la entidad de pensiones, riesgos profesionales y prestaciones económicas del asegurado. Esto es en lo referente al aspecto macro de la política de salud pública. En lo micro, y probablemente lo que más le interesa al usuario, es el Modelo de Atención. El actual está basado en la búsqueda de la consulta médica espontánea, descontrolada, que es la causa de las largas fila de madrugada, con el riesgo de no encontrar el cupo deseado, que sólo nos lleva a una mayor insatisfacción del usuario, donde los gastos en medicina, examen de laboratorio y radiografía son exagerados, y donde no existe la forma de aplicar una medicina preventiva; y donde, además, es imposible de hacer una medición objetiva y razonable del servicio brindado.
Vayamos hacia un modelo de atención personalizado y humanista. Esta es la única forma de poder satisfacer al usuario. Este modelo tienen como base el médico cabecera, que tendrá bajo su responsabilidad directa una cantidad de pacientes. Así existirá una relación médico-paciente íntima, que nos llevará a que haya un más control del paciente por parte del profesional, y se podrá, de manera objetiva, evaluar la calidad de atención. Debemos tener claro ciertas premisas.
1. Estos son procesos que nos llevarán, mínimo, siete años implementarlos por completo, y tendrán que hacerse evaluaciones para hacer los ajustes necesario; el cambio de actitud de los prestadores del servicio y de los usuarios debe cambiar. Tenemos que comenzar.
2. De no realizar los cambios hacia un sistema único de salud, seguiremos desperdiciando recursos financieros sin obtener resultados, y seremos más vulnerables a que se repitan los sucesos que tanto hemos lamentado y han costado vidas humanas.
3. El modelo de atención debe cambiar, sino seguirá la insatisfacción del usuario y la baja calidad de atención.
Tenemos una buena oportunidad, y a los profesionales que se nos ha pedido presentar estos cambios lo tenemos bien presente. Estamos haciendo todos los esfuerzos para lograrlos y en los próximos días consultaremos a todas las agrupaciones y personas que estén interesadas de presentar ideas y así, en un corto tiempo, incluso menor del que el Presidente nos ha dado, podamos presentarle al país la nueva política de salud.
(*) Miembro del Comité de Garantes de Salud.