Variedades

Un emblema ecológico y social en peligro


En el mundo hay tanto que conocer, mucho que ver, admirar y proteger. En el espacio, la Tierra aparece como una majestuosa esfera azul, gris y blanca perfilada por la estrellada oscuridad del Universo, nubes formando remolinos cruzan la atmósfera dando a la superficie de la esfera el aspecto de mármol pulido.
Pero a medida que nos acercamos al planeta se empieza a distinguir un conjunto de sombras azules, verdes y marrones que indican la asombrosa biodiversidad, donde empiezan a ser visibles detalles que indican la presencia humana regida por fuerzas naturales.
El verde de la selva impera por doquier, formándose así un laboratorio natural donde convergen la flora y fauna y en medio de ella, imponente, grande y majestuosa, el Águila Harpía.
Es el ave de presa más poderosa de la Tierra y habita los bosques húmedos tropical desde el sur de México hasta el norte de Argentina. En Panamá se encuentra en las regiones montañosas del Caribe, constituidas por las selvas del Parque Nacional Darién, Parque Nacional Chagres (Panamá) y la Comarca de Kuna Yala. El mundo del bosque húmedo tropical del Águila Harpía es uno de lo más diversos del mundo, desafortunadamente también es uno de los de mayor peligro en extinción.
Los bosques tropicales ocupan menos del 6% de la superficie terrestre. Una hectárea de bosque tropical puede contener más de 40,000 especies de insectos y más de 1,500 especies de plantas. En este sentido, Panamá tiene más especies de plantas y animales que todos los Estados Unidos, Canadá y Europa juntos. Algunos de sus bosques tropicales son considerados los más hermosos del mundo.
El Águila Harpía está en la cúspide de la cadena alimenticia y en la capa superior del bosque Neotropical. Se ha documentado que la misma se alimenta de por lo menos 19 especies de animales y la gran mayoría de ellos son arbóreos, que viven en la copa de los árboles, como el perezoso y los monos. En Panamá, el perezoso de dos o tres uñas es su comida favorita, representando gran parte de su dieta total.
El Águila Harpía no solo tiene importancia ecológica sino también social ya que es considerada como el ave nacional de nuestro país. Ella se encuentra protegida nacionalmente e internacionalmente por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y el Convenio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (CITES). Entre las distinta águilas del mundo, el Águila Harpía es una de las más grandes.
La hembra, que es más grande que el macho, mide más de un metro de largo y puede llegar a pesar 18 libras, mientras que el macho no llega al metro y puede pesar alrededor de 11 libras.
Con las alas abiertas llega a medir casi dos metros. A pesar de su tamaño, es silenciosa y pasa desapercibida, son los lugareños los que más probabilidades tienen de encontrarla, porque viven cerca de donde ellas habitan.
El ancho de sus alas, es ideal para maniobrar a través de los densos bosques tropicales. Posee un disco facial de plumas, el cual es acentuado por el pecho característico de la harpía, lo cual contribuye al éxito del águila como mejor depredador del bosque tropical.
Este disco facial de la harpía le sirve para recoger sonidos y para utilizarlos como un micrófono parabólico natural.
Esto es especialmente importante para cazar presas en un ambiente donde la vista puede ser oscurecida por el denso follaje. El disco facial y las plumas de la cresta también ayudan al águila para comunicar su ánimo y manifestar posibles amenazas.


Las características más distintivas del águila harpía son sus enormes y poderosas garras que pueden llegar a un tamaño igual o superior al de la mano de un hombre. Una uña de la garra puede ser de igual tamaño a la de un oso de montaña.
Las Águilas Harpías obtienen distintas variedades de tonalidades, que varían desde el gris oscuro al blando en su plumaje adulto, hasta su quinto año. La coloración del joven es mucho más clara, tiene una cabeza blanca con un perfil pálido a un gris mediano en las partes internas y altas de las alas.
Ella hace sus nidos en grandes y gruesos árboles, el cual está ubicado en la rama alta y principal del tronco. Ambos sexos participan en la construcción del mismo, tomando aproximadamente tres semanas para construirlo. Su tamaño varía, pero pueden exceder de 150 centímetros en diámetro y 80 centímetros de profundidad. Los cimientos del nido están compuestos por una variedad de ramas. La parte superior está hecha de hojas verdes frescas y secas. A medida que se lleva a cabo el empollamiento, la incubación y el agrupamiento de las crías, toman hojas verdes fresca, las cuales son agregadas continuamente. Aunque normalmente son empollados dos huevos, solamente nace uno.
El polluelo dependerá de los padres por casi un año, pasarán de 2 a 3 años antes que la pareja adulta vuelva a reproducirse.
El lapso de vida en su hábitat natural es desconocido, pero se cree que exceden los cuarentas años en cautiverios.

 

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214847
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América