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Un enemigo que avanza, 5 de Junio Día Mundial del Medio Ambiente


Definida como la presencia en el ambiente causada por la acción de los seres humanos de elementos que alteran negativamente el entorno y amenazan la salud animal o vegetal, o el buen estado de los ecosistemas naturales, la contaminación es un mal del cual no escapamos los panameños.
En nuestras ciudades y en un número de lugares de nuestro campo, los problemas asociados con la degradación del medio natural, provocados por la contaminación, son cada día más palpables. En muchos casos, esta contaminación está provocando problemas directamente relacionados con la salud, desmejorando dramáticamente el nivel de vida de todos los habitantes del planeta.
No podemos pasar por inadvertido las grandes acumulaciones de desperdicios que encontramos a lo largo de nuestras carreteras, ni los promontorios de basura depositados desordenadamente en las afueras de nuestros pueblos que, al no ser tratados adecuadamente, provocan severos daños a las reservas de agua potable, ríos, playas y otros ecosistemas naturales de nuestro país.
Esta situación es aún más severa en los centros urbanos, donde la contaminación por desechos sólidos es sobrepasada por un creciente deterioro de nuestro aire, causado principalmente por la gran cantidad de vehículos que transitan nuestras avenidas. En muchos casos, estos vehículos cuentan con sistemas de combustión deteriorados que contribuyen al aumento de emanaciones nocivas de plomo, monóxido de carbono, óxidos de nitrógenos y material particulado en nuestro ambiente.
Sin lugar a dudas, no podemos pasar por alto la grave situación de la Bahía de Panamá que, otrora, sirvió de inspiración a poetas y pintores por su exuberante belleza. Lamentablemente, estos días de esplendor parecen consumirse en la desidia y en la gran cantidad de desperdicios y aguas no tratadas, las cuales empañan la imponente majestuosidad de esta atracción turística potencial. De continuar la actual tendencia de deterioro, nuestros hijos sólo podrán ver la Bahía en fotos que mostrarán el esplendor de una época pasada.
Estas son sólo algunas de las más notorias situaciones de contaminación que enfrentamos cada día en nuestro país; mismas quem, aunadas al crecimiento de nuestras ciudades y el consiguiente aumento de la población, la industria y sus servicios, conllevan a un deterioro más evidente de nuestro entorno natural, aumentando día a día los niveles de contaminación en el ámbito mundial.
A la entrada del próximo milenio, los panameños estaremos enfrentando situaciones inimaginables de contaminación del ambiente. La posible contaminación por explosivos no detonados y por pruebas de armas químicas en los sitios de entrenamiento del ejército de los Estados Unidos de América en Panamá, agrega un nuevo reto para todos los ecologistas. Este reto estriba en buscar la mejor solución con el fin de garantizar la salud y bienestar físico de nuestros ciudadanos, sin propiciar la destrucción de los bosques y comprometer su extraordinario potencial para un futuro desarrollo sostenible en estas áreas de gran relevancia para nuestro país.
Para ANCON, buscar soluciones a estos y otros muchos problemas ambientales que acontecen hoy en Panamá, representa un gran desafío.
No podemos abstraernos de la importancia que, para nuestras ciudades y comunidades conlleva el contar con un ambiente natural, limpio y sano.
Nuestra responsabilidad, como organización conservacionista, es la de crear conciencia para mejorar la calidad de vida y salud ambiental de nuestros conciudadanos. Esta acción debe reflejarse, al mismo tiempo, en la creación de programas concretos por parte del Gobierno Nacional, la empresa privada y la sociedad civil tendientes a mantener nuestro medio ambiente limpio. Este es el momento de entender que crear y mantener un ambiente ambiente limpio. Este es el momento de entender que crear y mantener un ambiente limpio a crear e implementar tecnologías limpias, lo que se traduciría en la creación de nuevos empleos y la oportunidad de beneficiarnos de la atractiva y diversa riqueza natural de nuestro país.
No es posible que todos los otros países del istmo Centroamericano desde 1991 hasta 1996 ya hayan abandonado la práctica de utilizar gasolina sin plomo, mientras que Panamá sólo lo hará hasta el año 2002. Debemos estudiar seriamente la implementación de sistemas de transporte alternos tales como monorrieles, trenes subterráneos y otros, con el propósito de disminuir la contaminación causada por las flotas obsoletas de vehículos. Ha llegado el momento de reordenar técnicamente el tráfico vehicular, alternar los horarios de trabajo y reemplazar con vehículos de baja emisión de contaminantes, aquellos que circulan diariamente en nuestro país. Es necesario, también, que descontaminemos nuestras costas, particularmente la Bahía de Panamá, y que se realicen las inversiones necesarias para llevar a cabo este objetivo. Igualmente, debemos implementar un programa moderno para disponer de los desperdicios sólidos que generamos continuamente. El reciclaje debe convertirse en nuestro aliado en la lucha que libramos contra la contaminación por basura y, a la vez, generar nueva sin industrias y fuentes de empleo.
Por supuesto que, sólo con la ayuda y compromiso de todos los panameños podremos contribuir de manera positiva a lograr un mejor país para todos y legar, con orgullo, un planeta más sano a nuestros hijos y nietos.


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63037
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América