Christoph Waltz, estuvo presente en gran parte del proceso creativo. “Leí el guion a medida que lo escribía”, recordó Waltz, quien interpreta al Dr. King Schultz. “Se desarrolló enfrente de mí, más o menos. Fui a casa de Quentin, él me sentó ante su mesa y puso las páginas enfrente, luego me observó mientras lo leía. Fue un ritual maravilloso. Me conmovió que me dejara participar no solo en la génesis del guion, sino en su cadena de pensamiento”, detalló en una entrevista.
Como temprano fanático del Spaghetti Western, Waltz sintió la cercana conexión del guion con el género. “La gran época del Spaghetti Western (películas del oeste) fue justo el momento en que empecé a interesarme por ellas cuando era niño, a finales de los 60, después a principios de los 70, y de ahí en adelante”, dijo.
El viaje de “Django Sin Cadenas” hacia la gran pantalla empezó hace más de diez años, cuando Quentin imaginó -por primera vez- el personaje principal de la película, Django. “El inicial era un esclavo que se convierte en caza rrecompensas”, recuerda.