Variedades

Un Manuel Amador Guerrero argentino


Su curioso interés por Panamá, despertado por las acertadas recomendaciones de un panameño aficionado al golf, quien se coronó campeón en un torneo realizado en la ciudad de Chile en el año de 1970, país donde se desempeñaba como profesor de este deporte, motivó al argentino Carlos Brown a explorar una cultura caribeña a la que él denomina maravillosa.
Tal vez en su vida pasada Carlos fue un verdadero panameño, pues a pesar de ser de nacionalidad argentina, su destino apuntó hacia Panamá, llevándolo a protagonizar el papel del primer presidente de la República, Don Manuel Amador Guerrero, en la producción televisiva "Con Ardientes Fulgores de Gloria", basada en el libro de Juan David Morgan, marcando así su atracción y sentimiento por nuestro país.
Sumergido totalmente en nuestra cultura y con 33 años de vivir en el país, este argentino recuerda la problemática e insoportable situación política y económica que tanto le perturbaron y lo obligaron a salir de su país, hacia la región chilena, lugar donde vivió por varios años.
Pero detrás de todas las etapas difíciles, Carlos se integró sin dificultad al estilo de vida panameño. Primeramente nos comenta que, fue un honor muy grande para él haber personificado a un personaje como el de Manuel Amador Guerrero. "Fue una emoción que me hizo llorar, no es para menos, un ciudadano extranjero que represente al primer presidente de Panamá por su fisonomía", exclamó.
Con comentarios cortos sobre Argentina, nos comenta que de su país no extraña mucho, al tiempo que hace una comparación con la salsa y el tango, entre los cuales enceuntra una similitud, ya que expresan cosas de la vida. "De grandes pilares artísticos en Panamá no puedo dejar de mencionar a Rubén Blades, Victorio Vergara, las reiteradas ocasiones en las que cené con Teresín Jaén y Catita, la compañera del famoso acordeonista Yin Carrizo Medrano y cómo olvidar cuando íbamos al Jardín "El Orgullo de Azuero". En realidad la música típica me encanta y la bailo muy bien y con eso me olvidé del Tango", señaló.
A pesar de su atracción por el arte dramático, Brown siempre se ha desempeñado en la industria de rótulos, trabajo que lo ha posicionado desde su llega a Panamá, como uno de los fundadores de la historia comercial de este país, ya que a sus inicio laboró en conjunto con judíos que recién comenzaban a formar sus negocios en almacenes que ya han desaparecido.
Finalmente, para este argentino, Panamá hubiese sido el mejor país del mundo de haber tenido buenos gobernantes. Pero muy por el contrario, asegura que, lo único que tiene Panamá que no tiene Argentina, es el dólar, símbolo por el que muchos extranjeros se sienten obligados a explorar nuevos horizontes.


fecha edicion
old id
159312
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América