Cerca de un millón de chilenos buscó borrar en meses la condición de "hijo natural" que arrastró desde su nacimiento, y que en la sociedad chilena era mal visto.
Todos acudieron a las oficinas del registro Civil y pidieron cambiar su certificado de nacimiento, un documento que señala quien es y el nombre de registro al nacer.
Ese documento de identidad en Chile es imprescindible para casi todos los trámites legales que permite obtener otros documentos como pasaportes, licencias de conducir, y hasta la compra de bienes inmuebles.
Hasta el 26 de octubre del año pasado los documentos de nacimiento llevaban impresa la impronta de ser un "hijo natural" a quienes habían nacido fuera del matrimonio.
La ley que estableció que en Chile todos los hijos son iguales ante la ley rige desde el 26 de octubre del año pasado, y desde esa fecha hasta el 31 de diciembre, 913.000 personas solicitaron el nuevo certificado de nacimiento.
El nuevo documento no lleva impreso la leyenda, considerada vergonzosa. La condición de "hijo natural" no reconocía los parentescos en los casos de herencia y no obligaba a los padres a dar su apellido.
La reforma legal fue impulsada por el gobierno del ex presidente Eduardo Frei en una sociedad donde según las cifras oficiales, el 40% de los hijos nace fuera del matrimonio.
La misma ley otorgó iguales derechos a los hijos extramaritales que los nacidos dentro de un matrimonio.
Si los padres no reconocen a sus hijos, la norma establece que éstos o sus madres pueden requerir exámenes de ADN para establecer la paternidad.