E ncontramos trabajando en las letras a Porfirio Ricardo Salazar, poeta de Penonomé, quien es abogado de profesión y juez en el Juzgado Municipal de La Pintada, en Coclé.
Este hombre amante de la literatura se adjudicó el Premio Ricardo Miró 2009 en la categoría Ensayo, luego de que antes ya lo había obtenido dos veces, pero en Poesía, en 1998 y 1999, esta vez se estrenó como ensayista.
Salazar tiene 39 años y se identifica en su poesías como Porfirio Salazar. Es una persona jovial que se gana la vida haciendo respetar las leyes, tiene una maestría en Derecho Procesal y es egresado de la Universidad de Panamá, “a mucho orgullo”, nos contó el Juez.
El autor de diez poemarios, que ya van por su segunda edición, escribe versos desde los 14 años. Su poesía da una visión del mundo a través de los sentimientos, del lirismo espiritual de poder comunicar recuerdos, memorias y sensaciones.
En cambio, en el ensayo, que es también una de sus más grandes pasiones, siente que puede armarse de la razón y que puede abordar tópicos de su interés, como la situación del artista en Panamá y otros que son de preocupación para toda la sociedad.
Sus ensayos, que hasta el momento son ocho, están tratados literariamente en forma poética, lo que les deja impregnados con su sello personal de escritor, una pluma que indaga, que razona y que trata de dar respuestas a los múltiples cuestionamientos de la vida.
De sus premios Miró anteriores, nos cuenta que el de 1998 se lo ganó con el poemario “No reinarán las ruinas para siempre”, que trata de temas patrióticos, específicamente sobre la invasión a Panamá. Algo muy significativo para él, nos indicó, pues la invasión la vivieron todos los panameños de manera directa o indirecta .
En cambio, en 1999 su otra obra que ganó el premio Miró, titulada “Ritos por la paz y otros rencores”, es una poesía de mucha humanidad en la que aborda el tema de la otredad, de los desposeídos y la situación panameña.
Una de estas situaciones es laque viven los propios artistas, algo que revuelve a Salazar, por lo que no comentó más al respecto.
Apoyo y respeto
Para el poeta Salazar, la situación del artista panameño, tal y como lo dice en su ensayo, es buena en términos de creación, porque se tienen excelentes pintores, cantantes, músicos, poetas, escultores, entre otros, y se pueden medir con los mejores del mundo.
Sin embargo, si se refiere a la situación económica del artista asegura que el problema radica en la carencia de ayuda por parte del Gobierno, porque no hay un programa estatal de gestión cultural de este, y esto limita a los creativos, ya que no hay oportunidades en las editoriales y muchas veces ellos mismos deben financiar todo.
Esto incluye, nos anexó, la publicación de la obra, la divulgación y promoción, y hasta hacer de buhonero vendiendo los libros de esquina en esquina.
Es por esto que el poeta penonomeño pidió al pueblo panameño que apoye a sus artistas consumiendo las obras de arte, que compren más óleos, que adquieran más libros y que escuchen a los artistas locales.
Y a los artistas panameños les dijo que sean fieles a sus sentimientos, honestos, humildes y que continúen por la senda del arte que da muchas satisfacciones.