DEL VALLE es un escritor español de 36 años que hace ejercicios todos los días y una caminata diaria de una hora.
Además de la ejercitación física, a él le interesa la parte cosmética, y hasta cuida los alimentos para no subir de peso. Aunque durante su estadía en Panamá, para la promoción de su última novela "El tiempo de los emperadores extraños", probó todas las opciones gastronómicas que encontró en un hotel cinco estrellas, donde estuvo hospedado.
Del Valle no es un escritor a la antigua. Se considera de la nueva generación, que usa parte de las herramientas de los viejos maestros: la lectura y un estilo actual y moderno, con tendencia a los jeans americanos.
El escritor hasta hace unos cuatro años era desconocido. Sin embargo, se considera un escritor de siempre, que se inició desde su escuela primaria con los cuentos. Pero sin lograr ninguna notoriedad en un campo de mucha competencia.
El español llegó a Panamá la noche del jueves. Antes había estado presentando el mismo libro en Costa Rica, donde compartió con el público más que la estructura interna de su libro, esto, porque piensa que es mucho mejor la presentación de una obra cuando no se habla de ella.
De Costa Rica, en las pocas horas que estuvo allí, se formó un concepto de su literatura. "Tienen que salir del regionalismo", señala. Paradójicamente este mismo desfase lo visualizó Gabriel García Márquez, a sus 33 años. Se tienen que escribir libros que se entiendan en todo el mundo sin importar el tema que se trate.
Del Valle estudió Derecho en la Universidad de Oviedo, al norte de España. Allí vivió junto a su hermano Miguel y a sus padres. Luego, con el despegue de su carrera literaria, al firmar el contrato con el grupo Santillana, viaja por diversos países del mundo, otra de sus grandes pasiones.
"Cuando uno se da a conocer con un libro, luego los que hayas escrito anteriormente se venden también", dice Ignacio, mientras busca otra bolsita de azúcar normal para su café.
No me gusta el sabor de la azúcar de dieta, porque no sabe igual, dice, con el libro en manos que le ha traído hasta aquí.
El escribir no tiene horarios ni días fijos. Tiene que leer mucho antes de sentarse a escribir en una laptop. Por cada página lee unas cien páginas antes. Y puede tardar unos dos años para terminar una novela, tanto de temas históricos como de amor. Otra de sus constantes preocupaciones.
"Todos los hechos son reales, salvo los crímenes que los inventé", comparte Del Valle sobre la novela que promueve: "El tiempo de los emperadores extraños", de la cual se vendieron miles de ejemplares en España, y que ya tiene un contrato para una versión cinematográfica.
Cuando se habla de la literatura latinoamericana, Del Valle destaca los libros del uruguayo Juan Carlos Onetti.
Del Nobel Gabriel García Márquez, elogia solamente "El amor en tiempos de cólera", aunque sea un amor falso.
Acerca del amor, hace una separación entre lo que es amar y lo que es depender, que están muy unidos. "La gente pierde el tiempo buscando la media naranja, aunque lo que necesita es la naranja entera", dice.
Sobre el futuro, lo único que tiene claro es que sigue escribiendo y que seguirá viajando porque sus libros necesitan tocar a las personas.
En Costa Rica le pareció simpático que a los policías muertos le llamasen policías acostados.
De Panamá aprendió que a las orillas de las calles le llaman "hombros".
Ignacio del Valle tiene mucho por hacer, sobre todo, cuando las editoriales apuestan por darle paso a una nueva generación de escritores que den una nueva cara a la literatura. En España ese fenómeno es conocido, iniciado con la escritora y reina de belleza María de la Pau Janet. También hay escritores que han saltado a la fama con su primera obra, como "La catedral del mar", de Idelfonso Falcones.
"De donde vienen las olas", "El abrazo del boxeador", "El arte de matar dragones", "Cómo el amor no transformó el mundo" y "El tiempo de los emperadores extraños".
Un personaje de ficción
Ignacio Del Valle, un escritor joven, pero su narrativa corta ya ha logrado un número plural de premios en su pas.