¿Cuál es el verdadero sentido y valor de la vida, si no ponemos nuestros talentos y capacidad al servicio de los demás, especialmente al de los más necesitados?
Parece ser que así lo comprendió el fundador del movimiento rotario Paul Harris, quien entrelazó la amistad con el servicio, expresando en una de las máximas que proyecta en cierta forma el objetivo rotario, "La amistad como ocasión de servir" y enfatizando en el servicio uno de sus lemas originales expresa: "Dar de sí antes de pensar en sí".
Inspirados en estos principios, va toda una legión de rotarios de todo el mundo entero, contagiando con su filosofía de servicio y amistad, dando en mayor o menor grado algo de ellos a sus semejantes. Incursionando a veces, caminos desconocidos, pero siguiendo alguna pista que de seguro los llevará a quienes languidecen esperando una mano amiga que mitigue sus sufrimientos.
Recientemente, la comunidad Trinidad de los Lagos, localizada en Chorrera y varias comunidades aledañas que probablemente muchos ignoren su existencia, vieron llegar como una bendición del cielo a un grupo de rotarios que les brindaron atención médica.
El Director de la Avenida de Servicio a la Comunidad del Club Rotario de Panamá, Ing. Roberto Zauner, el presidente rotario Ing. David Lowinger, acompañados de los doctores Roderick Esquivel, Rosa María de Britton, Rubén Villaláz, Jaime Espinosa, Manuel Vásquez, Eric Quintero y Norberto Calzada; y los rotarios Mario Yee, Joaquín Kutzner, Alfredo Fonseca, Marco Gateño y Rodrigo Quiróz B., atendieron a 150 moradores, aproximadamente, procedentes de comunidades chorreranas. Atendieron consultas de pediatría, medicina interna, cardiología, ginecología, medicina general y neurología.
El equipo de salud también incluyó a una doctora, una asistente y cuatro estudiantes de odontología que brindaron atención a una gran cantidad de niños y adultos, completando así la intensa jornada que duró varias horas.
Al despuntar el alba el entusiasta grupo rotario inició los preparativos para partir a llevar más que asistencia médica, algo de esperanza a comunidades que dado el abandono en que viven se sienten marginadas de la sociedad. Horas más tarde, cuando caía la tarde, regresaba a la ciudad con la satisfacción de haber llevado un poco de alivio y consuelo a hermanos menos favorecidos.
Esos rostros ansiosos con miradas marchitas que esperaban desde tempranas horas de la mañana en la escuelita de la comunidad Trinidad de los Lagos, para recibir atención médica regresaron a sus humildes hogares con una chispa en sus ojos, porque esta gratificante experiencia les indica que no están solos, que hay quienes están dispuestos a darle una mano amiga.
Ojalá se multipliquen acciones humanitarias como ésta, que seamos más los que estemos dispuestos a volver la mirada a los más necesitados, y concretar nuestros buenos deseos en acciones, para mejorar la calidad de vida de éstos. Después de todo, quizás sea la chispa que necesitan para que sean ellos mismo los que impulsen sus aspiraciones.