Cameron Díaz entra riéndose al hotel Four Seasons como si le hubieran contado el mejor chiste. Pero así es ella. Feliz de la vida, contagia con su gracia aunque sean las diez de la mañana en un domingo desierto de Beverly Hills. Por los pasillos también acaba de pasar Kate Winslet, pero su entrevista quedará para más adelante. (¿Para cuando la anuncien seguramente en las nominaciones del Oscar?). Juntas protagonizan con Jude Law y Jack Black la película "The Holiday", que llega perfecta para la Navidad. Pero por ahora, habrá que conformarse con escuchar (o leer, mejor dicho) las sabias y divertidas palabras de Cameron Díaz.
Una cafetera a lo mejor. Volví a tomar café después de haberlo dejado por 15 años y me gusta. Tomo una buena taza por día. Nada más.
Este año, muchos de mis amigos han estado auspiciando familias necesitadas y entre todos nos pusimos de acuerdo que si vamos a dar algún regalo en Navidad, bien puede ser dinero para una buena causa, para dárselo a otra familia. Muchos de nosotros ya pasamos por el punto en que necesitamos algo más, materialmente. Todo lo que reciba, espero que sea útil.
No. Yo me quedo cuando todo el resto de la gente se va afuera. Me parece fantástico. Es mi época favorita del año.
Está haciendo demasiado calor. Me gustaría que hubiera un cambio de temperatura. Prefiero cuando hay diez grados de diferencia en el clima, con temporadas marcadas.
Me encanta quedarme sola. Me encanta la soledad, pero en ningún sentido raro. No voy diciendo "Déjenme sola". Simplemente me siento cómoda conmigo.
Por supuesto. La otra noche vi la película "Babel" y mis ojos se llenaron de lágrimas. Una imagen, un pensamiento me hace llorar. Pienso que el llanto es una parte importante de la experiencia humana.
Mi trabajo es muy extraño y no lo voy a negar. Pero hace tiempo que estás en este trabajo y supongo ya le has preguntado lo mismo a otros actores. Nosotros, los actores nos comprometemos con ciertas emociones para una película, por la seguridad de la historia. Eso es lo que hacemos: contamos historias. Si le preguntas a cualquier otro actor, te va a decir lo mismo.
Jude Law es un maravilloso compañero. El nivel profesional con él no resulta extraño. Es totalmente respetuoso. Es la persona perfecta para trabajar.
Me parece interesante ir al pasado. Tal vez volvería a Versailles. Mi casa ahora es bastante chica y sería un buen cambio.
No, no, no. No quiero a nadie en mi casa. Amigos, por supuesto, pero ningún extraño, no. Pero yo sí he estado en casa de completos extraños. Y aprendí a dejarlo todo exactamente como lo había encontrado. Soy muy respetuosa en ese sentido. Pero no creo que otro reaccione igual si fuera mi casa, por eso no me gusta la idea.
Con raíces italianas y alemanas por parte de su madre Billie y con abuelos paternos cubanos, Cameron Díaz nació el 30 de agosto en la californiana San Diego, a menos de dos horas de Hollywood. "Hay gente que no cree que soy hispana, pero tengo sangre latina". Con semejante belleza no le costó conseguir trabajo como modelo desde muy adolescente, cuando apenas tenía 16 años. Y durante los siguientes cinco años viajó por Europa, Australia y Japón, participando en diferentes campañas de publicidad con marcas tan importantes como Coca Cola o Calvin Klein. "Todavía no puedo creer cómo me dejaron ir mis padres" cuenta ella.
Me gusta leer, pero me parezco al personaje de Amanda porque aunque tenga una montaña de libros, siempre termino hojeando una pila de revistas.
Cualquiera puede identificarse con la historia. Yo me puedo identificar con el personaje de Iris o con Amanda. Supongo que todos hemos pasado por este tipo de relaciones antes (riéndose).
Todos tienen problemas románticos. ¿Quién no los tiene? Lo bueno de las comedias románticas es que muestran que el amor no es perfecto. La gente pasa demasiado tiempo buscando la solución. ¿Qué haríamos si las relaciones fueran perfectas?
Aquella fue mi primera vez y no tenía idea de lo que estaba haciendo. Me siento bien con lo que producimos y la idea que teníamos con todas las ambiciones.
Tengo muchísima ropa, pero nada se siente como el jeans. Trato y trato de ponerme otras cosas, pero soy una obsesionada del "denim".
Estoy segura que hay muchísimos roles muy buenos, pero soy muy mala con los compromisos. No me gusta comprometerme. Y si tengo que aceptar un trabajo que me atará por tres meses, tiene que ser una película en la que esté realmente segura que voy a poder estar ahí y querer estar ahí.
Supongo que es la falta de disciplina, honestamente. Y también porque soy una malcriada y consigo lo que quiero, siempre.