En Princess han pensado en todo, y como es la única flota de cruceros con permiso de realizar matrimonios legalmente reconocidos, cada barco de la línea cuenta con una capilla, en donde ofician las bodas de los pasajeros. En nuestro viaje, por lo menos, una pareja se juró amor eterno. El momento fue especial, tanto para ellos como para quienes observamos la ceremonia. Un toque de romanticismo siempre cae bien, y más en un crucero.
El Star Princess es una inmensa nave de 17 pisos, 109,000 toneladas y cerca de 951 pies de largo. Es el último barco que Princess ha agregado a su flota, cuyo viaje inaugural lo realizó hace escasamente cinco meses.
Es una especie de hotel flotante, con todos los lujos que usted puede imaginarse. Si le gusta relajarse, hay cuatro piscinas, dos de ellas bajo techo, al igual que los jacuzzis, las canchas de tenis, voleibol, baloncesto, y los dos simuladores de golf donde podrá realizar sus prácticas.
Los niños y adolescentes tienen su espacio propio, dividido estratégicamente de acuerdo a su edad. En cada una de estas zonas, los pequeños son atendidos por profesionales que le brindan los cuidados y entretenimientos propios. En estas salas especiales, los pequeños pueden pintar, dibujar, cantar, entretenerse con los video juegos y hasta celebrar su fiesta de cumpleaños.
Los adolescentes también tienen todas las comodidades y hasta su propia discoteca en las que se ofrecen refrescos y la música de moda. Nosotros tuvimos la suerte de disfrutar de días soleados, por lo que el área de juegos estuvo repleta de pasajeros, quienes disfrutaban de una buena bebida.
Las zonas más turísticas, como Skagway, Juneau y Ketchikan, disfrutan de un clima marítimo (7-18 °C en verano). Sorprendentemente, la temperatura veraniega del interior a menudo alcanza casi 27 °C.
Conocida como la "Primera Ciudad" de Alaska, es un pueblo sumamente pintoresco, ubicado al pie de Deer Mountain y en pilotes sobre el agua que se encuentra rodeado de bosques de cedros. A pesar de no poder recorrer todas sus calles, algunas de maderas, similares a las de Skagway, esta ciudad es más cosmopolita, hay más tiendas y cafés, que tambien tienen marcas del pasado. Además de la madera, dos dignos representantes de la naturaleza ocupan un lugar predominante en esta ciudad, la Deer Mountain Salmon Hatchery en la que se crían más de 300,000 salmones y los fiordos espectaculares de Misty-Fjords National Monument junto a los que emergen precipicios de 1,000 metros de profundidad. Conocida como la capital mundial del salmón, es la primera población de la costa de Alaska, y además de sus atractivos naturales, la actividad comercial y la pesca deportiva son muy importantes.
Está localizada en una isla que en sus inicios era un área de pesca. Su nombre proviene del dialecto de la tribú India, Tlingit y quiere decir "el águila que se va volando" haciendo referencia a las caídas de agua que se pueden observar en este poblado.
Lo que más atrae a los visitantes de esta bella región, es su riqueza cultural producto del legado de los indios (primeros pobladores), la misma se puede observar en el Centro de la Herencia Totem, ahí se exponen gran variedad de artículos utilizados por los indios Tlingit, Haidas y Tsimshians.
Juneau, la capital de Alaska y segunda parada a tierra firme, estaba lluviosa y nublada a nuestro arribo. El bullicio y el movimiento del ir y venir de personas y automóviles contrastaba con la tranquilidad y pasividad de Skagway. Desde el barco se puede caminar hasta el centro de la ciudad, que se ubica entre el mar y las montañas gigantes, aunque también es posible recorrerla en autobús. Sin embargo uno de sus mejores atractivos turísticos es volar en helicóptero sobre glaciares y aterrizar sobre los mismos. Es lo más cercano a lo que usted siempre ha imaginado de Alaska. A esta ciudad del oro, que se convierte en capital del estado en 1906, precisamente por la importancia del metal dorado, sólo se puede visitar en barco o avión.
Los turistas buscan aquellos recuerdos de principios de siglo visitando la Tradewll Mine, una de las más importantes de la época; al igual que el Alaska State Museum, en donde se encuentra información completas de la ciudad y el Estado. Pero uno de los lugares más significativos es St. Nicholas Russian Orthodox Church, una iglesia cuya cúpula tiene la forma de una cebolla.