Hoy, en el día de San Valentín, o de los enamorados, como tradicionalmente se conoce, muchos solamente pensarán en el amor de un hombre o de una mujer, dejando atrás el más sincero y sublime, como es el amor a Dios y a nuestro prójimo.
Y es que de eso se trata. El amor a nuestra pareja, madre, hermanos, amigos, y en especial a Dios, Ser Supremo que a través de sus enseñanzas nos dejó el legado del verdadero amor, que lamentablemente pocos conocen y practican.
Muy por el contrario, cada día observamos cómo entre parejas, madres e hijos, amigos y compañeros, aquel sentimiento lindo y puro ha ido perdiendo fuerza, a tal punto que algunas amistades, de años, se rompen fácilmente. Y el amor de padres, hermanos e hijos, en donde la familia solía apoyarse en las buenas y en las malas, está cada vez más ausente.
LA FORTALEZA DEL AMOR
Sin embargo, hoy en el día de San Valentín, fecha que a través de los siglos se le han conjugado todo tipo de leyendas y tradiciones, es dedicada especialmente a los enamorados y a la amistad.
Generalmente en esta fecha se intercambian mensajes y obsequios para demostrar el amor que se siente hacia los seres más cercanos. Posiblemente, muchos pensarán que un regalo es suficiente. Como es el caso de Pedro, un hombre de 30 años, quien pretendía amar a sus hijos y esposa. Y para demostrarles su cariño, les compraba regalos costosos e incluso les costeaba las vacaciones.
Sin embargo, Pedro nunca logró decirle a su esposa e hijos que los amaba. Igual le sucedía con sus padres y hermanos, a quienes también ama demasiado. Muchas veces éste quería pronunciar la palabra mágica te amo, y le era muy difícil.
Muchas veces los regalos pueden ser vacíos de contenido, si no gozan de un verdadero sentimiento de amor, amistad y sinceridad. Por ello, vale más una sincera amistad que mil palabras. Si en esta ocasión no tienes qué regalar, un "te quiero" es suficiente.
Antes de hablar del amor hacia los demás, primero debemos aceptarnos a nosotros mismos, tal y como somos. Es decir, el volverse eficiente, el lograr dar y recibir amor, empieza en casa, por uno mismo, con el propósito de terminar con los comportamientos emanados de la baja valoración de sí mismo, que se han convertido en una costumbre y en una manera de vivir.
El estar enamorado, la capacidad de dar y recibir, comienza con el poder amarse totalmente a sí mismo. Poniendo en práctica lo que dice Cantares en su capítulo 8:07 "Las muchas aguas no podrán apagar el amor".
EL AMOR NO TIENE EDAD
Sí, bien dicho, el amor no tiene edad, sexo, raza o creencia. Alguna vez, cualquiera de nosotros ha tenido ese "cosquilleo" que te remueve todo el interior del cuerpo, por esa sensación de estar enamorado.
Si le preguntamos a cien parejas de enamorados qué es el amor, probablemente tendríamos 100 respuestas diferentes, ya que es un sentimiento natural que nace del ser humano y que no es parecido ni igual a otro.
Podríamos describir aquel sentimiento, como algo que nace en una pareja de una atracción de momento, que a medida que pasa el tiempo va creciendo y se convierte en un sentimiento natural que proviene del corazón. Obviamente que los besos, caricias y obsequios hacen que ese sentimiento se alimente y crezca cada día más y más. Y para esto no existe edad. ¿No lo crees así?
EL VALOR DE LA AMISTAD
También existen otras clases de sentimientos, como la amistad. Se trata de la amistad entre amigos o amigas, quienes a cambio de nada siempre están dispuestos a tenderte una mano. Saber que cuando necesitamos de algún amigo o amiga, ellos se encuentran dispuestos a escucharnos, sirviéndonos de sostén, para apoyarnos en cualquiera circunstancia de la vida, ya sea buena o mala.
Ciertamente la amistad va más allá, y suele ser confundida. Tito, un amable entrevistado, dijo que muchas veces vale más una sincera amistad, sin manchas ni arrugas, que un amor pasajero. Según este joven señor de 38 años de edad, cuenta que en una ocasión tenía una gran amiga, sin embargo, cuando ésta se casó, cambió repentinamente, a tal punto que rehusaba atender sus llamadas telefónicas. "De ahí que su esposo la comenzara a celar con mi persona. Ella prefirió, claro está, la tranquilidad de su esposo, que mi amistad sincera que por más de 15 años le ofrecí", agregó.
Verdaderamente que la amistad es un sentimiento difícil de explicar, y muchas veces hasta difícil de comprender. Su profundidad, no dejar ver más allá y hace que la veamos, como una prenda más de vestir. Sin embargo, a través de experiencias de muchas personas, encontramos que así como es fuerte en su interior, también es frágil como un cristal que cuando se quiebra es difícil de reconstruir. Solamente tienes que abonar ese sentimiento, como aquella planta que riegas todos los días de tu vida...
Si quieres demostrar tu afecto y amistad hacia otra persona, con tu sincero "te amo" o un "te quiero", lograrás llenar de felicidad ese corazón que desde hace muchos años, ha deseado escuchar esta linda y profunda palabra. ¡Hoy es tu oportunidad!
Y recuerda, que "el amor sea sin fingimiento. Aborrecer lo malo, seguir lo bueno". Romanos 12:09.
Felicidades en el Día de San Valentín.