Su despedida fue casi obligada. Luego de interpretar una treintena de éxitos, la gran " Paloma de España " protagonizó un "vuelo difícil de emprender" al despedirse de su público panameño, al cual premió con un derroche de romanticismo, idoneidad teatral y una voz incomparable.
El inicio fue representado por los aplausos del público, que daban señal de las ansias de ver y oír a una verdadera leyenda artística. Fue así que, con un inquietante retraso, el telón se levantó y dejó entrever a una elegante, sencilla y muy sorprendente escenografía, desde donde la "Diva de España" brindó un repertorio absolutamente impecable.
Acompañada por músicos de primera categoría, Paloma San Basilio inició su inspiración musical con el tema "Sin saber por qué", la primera canción que escribió al inicio de su larga carrera artística, en el año 1975.
Hermosamente ataviada con un vestido negro complementado con un danzante sobre todo rojo, vestuario que cambió en reiteradas ocasiones, Paloma susurró a los oídos de los presentes temas como, "Beso a Beso"; "Juntos"; "No llores por mí Argentina"; "Demasiado herida"; "Las gafas de Lenón"; "América tiene amores"; "Ojalá que llueva café", entre otras, todas ellas incluidas en su nueva producción "La Música es mi vida".
Con un sorprendente movimiento y una voz cautivante, Paloma escenificó la parte esencial de su concierto; la puesta en escena de números emblemáticos del teatro musical, con la que se descubrieron las dos facetas artísticas de la española. Además de su premiado repertorio musical, la cantante puso en escena los números especiales de "My Fair Lady", "Ser Feliz", "Quisiera yo bailar", "Donde están los pájaros" y "Summer Time".
Cambiando su idioma, pero no su energética e impresionante voz, "La Diva de España" finalizó su actuación teatral - musical en el lenguaje inglés, con los números "Chicago", "Big Spencer" y "New York, New York".
Pero no fue suficiente; su despedida y agradecimiento fueron interrumpidos por la petición de la audiencia, por lo que San Basilio salió al escenario y complació a su público panameño con los temas "Historia de un Amor", del panameño Carlos Eleta Almarán y "Por qué me abandonaste".
Y así, como quien cierra un capítulo de una novela, la leyenda artística de "La Madre Patria", cerró su presentación en Panamá, incluida en su "Tour América 2,004".
SMITH: La larga escena en donde Jesús es azotado con látigos de metal es increíblemente difícil de mirar...
CAVIEZEL: Había una tabla en mi espalda, con cerca de media pulgada de grosor, por lo tanto, los soldados romanos no golpearían mi espalda. Pero uno de ellos falló, me metió un latigazo en la espalda y me peló la piel. Yo no podía gritar, yo no podía respirar. Es tan doloroso que anula tu sistema. Yo miré buscando al hombre y probablemente dije una palabra soez, pero luego de un par de golpes más, él falló otra vez. Hay una cicatriz como de 14 pulgadas en mi espalda, por lo tanto, tuve buenos y malos días.
SMITH: Suena como que hubo más malos que buenos.
CAVIEZEL: ¿Sabes?, yo fui golpeado por un rayo.
SMITH: ¿Fuíste golpeado por un rayo?
CAVIEZEL: Oh, sí. Estábamos filmando el Sermón de la Montaña. Cerca de cuatro segundos antes de que ésto sucediera todo estaba tranquilo, y entonces fue como si alguien palmoteara mis orejas. Yo estuve siete u ocho segundos, como de un color rosado, y la gente tenía la mirada fíja en mí y estaba gritando. Ellos dicen que yo tenía fuego en el lado izquierdo de mi cabeza y luz alrededor de mi cuerpo. Todo lo que puedo decirte es que yo lucía como si hubiera ido al estilista de Don King.
SMITH: ¿No se te ocurrió pensar que si tú estabas interpretando a Cristo y fuiste golpeado por un rayo, quizás...
CAVIEZEL: (Risas y mirada al cielo como si estuviese hablando con Dios) "¿No te gustó eso, huh?"
SMITH: Tú eres católico... Interpretar a Cristo profundizó tu fe?
CAVIEZEL: Lo amo más de lo que supe que era posible amarlo. Lo amo más que a mi esposa y a mi familia. Hubo momentos cuando yo estaba allá arriba, en la cruz, y malamente pude hablar. La hipotermia continua es tan dolorosa. Me conecté con un lugar al que nunca pude haber ido. No deseo que la gente me vea a mí, todo lo que deseo es que vean a Jesucristo.
SMITH: ¿Mel te dijo por qué deseaba hacer la película?
CAVIEZEL: Me dijo que él estaba pasando por un tiempo difícil en su vida y que redescubrió el Evangelio hace cerca de 12 años. Empezó a meditar acerca de la pasión y muerte de Jesús. Al hacerlo, dijo que las heridas de Jesús sanaron las suyas y pienso que el filme expresa ésto.
SMITH: ¿Te ha sorprendido la controversia en torno al filme y el hecho de que Mel haya sido acusado de antisemitismo?
CAVIEZEL: Ha sido lo más frustrante. Ese hombre no es para nada antisemita. Maia Morgenstern, quien interpreta a la Virgen María, es esta linda actriz judía romana cuyos familiares estuvieron en el Holocausto. Cada día él le decía: "Maia, cuéntame de tus tradiciones. ¿Está bien hacerlo?"
En vez de tener a un Jesús ario, de ojos azules, él deseaba tener a un Jesús muy semítico. Además, la multitud que estaba ante Poncio Polato gritando por la cabeza de Jesús de ninguna manera condena a una raza entera por su muerte, como tampoco las acciones de Mussolini condenan a todos los italianos, o las acciones odiosas de Stalin condenan a todos los rusos. Todos somos culpables de la muerte de Cristo. Mis pecados lo pusieron en la cruz. Los tuyos lo hicieron. Sobre ésto trata la historia.
SMITH: ¿Por qué permanecer silencioso cuando los líderes judíos estaban dando a conocer su preocupación?
CAVIEZEL: Ellos tienen derecho a defender su fe, pero yo creo que cuando todos mis hermanos judíos vean este filme se darán cuenta de que no se trata de buscar a un culpable. Es acerca de amor. Es acerca de sacrificio. Es acerca de perdón y esperanza.