La bienvenida que se le ofreció en el aeropuerto a la mujer más bella del Universo, Oxana Fedorova, fue sólo un preámbulo para lo que le esperaba en los jardines del Hotel El Panamá. Su llegada fue anunciada por las sirenas de las motocicletas de la guardia presidencial, que abría paso a un impresionante cadillac, como recién salido de Hollywood.
De allí descendió la beldad rusa, seguida por un férreo cuerpo de seguridad, tan impresionante como el cadillac. Fedorova, saludó con una sonrisa a la muchedumbre que aguardó por una hora en el "lobby" del hotel para admirarla de cerca.
Ella caminó en medio de una calle de honor conformada por el Ballet Folclórico Nacional, que le ofreció rosas a su paso. Luego, bien custodiada, se retiró a su habitación donde se cambió de ropa antes de bajar al área del jardín, donde se ofrecería una cena en su honor.
En tanto, en uno de los salones del hotel, la prensa local e internacional aguardaba, entre vinos y quesos, en un ameno convivio con el resto de la decena de misses invitadas, que también optaron por el título a Srta. Universo 2002, Venezuela, República Dominicana, Nicaragua, Costa Rica, Chile, Ecuador, Perú, en fin, todas latinas, incluso Panamá y las tres top models colombianas. Se anunció que ya estaba la cena lista en los jardines y todos se dirigieron allá, donde la Srta. Universo ya aguardaba en la mesa principal, rodeada de un cinturón humano de seguridad.
Luces, que daban un toque mágico, se colocaron en los árboles alrededor de la piscina y de la tarima levantada especialmente para la ocasión, mientras que el cielo, cómplice de la noche, le regaló una espléndida luna llena, tan radiante, que su luz se reflejaba en las quietas aguas de la piscina.
En inglés y español se anunció el momento en que el gerente del hotel, Sr. Jaime Campuzano, le otorgó una hermosa huaca tanto a la panameña Pasek, como a la rusa Fedorova, quien advirtió que esa noche no daría entrevistas a la prensa, aparentemente por cansancio. Tanto fue así, que inmediatamente después de la entrega de la huaca, se retiró a su habitación, justo cuando las atracciones apenas empezaban.
El sabor a Panamá no lo puso la comida, sino el sonido del tambor y el ritmo del conjunto folclórico, donde la pollera panameña se lució regia, acompañada después de una alegre murga, que provocó que la delegación de misses, encabezada por la venezolana Cynthia Lander, se lanzara al ruedo a contonear sus cuerpos. Un colorido destello de fuegos artificiales dejaron ver un letrero que decía "Panamá sede de la belleza universal 2003" y luego los aplausos no se hicieron esperar.
Entonces se abrió el "bufet", teniendo como fondo musical una orquesta en vivo, muy versátil, que interpretó desde éxitos de salsa hasta lo nuevo de Shakira, dejando que los invitados se divirtieran en una agradable velada hasta pasada la medianoche.
A Fedorova se le entregó ayer un pergamino que la distingue como "Visitante Ilustre", presenció además la firma del contrato con el gobierno panameño, para ser la sede del próximo certamen y en la noche participó junto a las misses latinas y las top models, de una exclusiva pasarela denominada "Una reina en el corazón del universo".