Hasta hace poco, fueron muchos los mitos que no permitían su consumo, por sexualidad, colesterol y otras enfermedades, sin embargo, la American Heart Association, el principal organismo de prevención de enfermedades cardiovasculares de EE.UU., señala que el consumo diario de uno o dos huevos es compatible con la dieta cardiovascular saludable.
No obstante, enfatizan que es perjudicial para el organismo el bajo consumo de huevo, ya que es una fuente directa de vitamina B, esencial para el desarrollo del feto, el recién nacido y el sistema muscular del niño, además, aporta luteína, una sustancia que entrega antioxidantes, protege la vista de los rayos ultravioletas y previene las cataratas.
1 paquete de 14 onzas de espinaca congelada
Aceite para el molde
5 onzas de hojuelas de puré de papa con leche
Pimienta y nuez moscada
4 huevos
Sal
3 1/3 de queso de su preferencia
Coloque la espinaca descongelada y escurrida en un molde de pastelón engrasado. Ponga a hervir 3 ½ tazas de agua y agregue las hojuelas de puré, revolviendo hasta que espese. Luego deje reposar un minuto, revuelva otra vez, sazone con pimienta y nuez moscada, y después vierta el preparado sobre la espinaca.
Con el preparado sobre la espinaca forme cuatro depresiones con los puños en la masa de puré y vierta un huevo en cada una; sazone con un poco de sal y colóquele encima el queso y ponga en el horno precalentado a 200° C (400° F) para que se cocine durante 30 minutos.