Estos son algunos consejos para que tu sueño te ayude a regenerar las células del cuerpo:
Duerme recostada en forma plana sobre tu espalda, porque hundir tu cara en la almohada crea líneas y pliegues en la piel que pueden hacerse permanentes si se repiten todas las noches. Por otra parte, dormir de espaldas (mirando al techo) ayuda a contrarrestar los efectos de la gravedad acumulados durante el día.
Conservar la humedad de la piel desde adentro es un método de hidratación simple, barato y efectivo. Bebe de seis a ocho vasos de agua pura a lo largo de todo el día.