Panamá disfrutó hasta más no poder con el concierto de Juanes. Hacía tiempo que no se sentía en el ambiente un sentimiento de hermandad, de que todos somos iguales, sin importar la bandera que nos representa, y el cantautor colombiano lo logró.
Durante hora y media, el cantante de "A Dios le pido" nos puso a bailar y fue con ese mismo tema que inició la velada. La euforia explotó en el Figali Convention Center; el público empezó a corear, banderas de Panamá, Venezuela y Colombia se alzaron.
Era evidente, no era un concierto para un país, sino para todos los latinos que vivimos en esta tierra. "La paga" y "Mala gente" fueron propicias para continuar.
Juan Esteban Aristizabal había llegado con su camisa negra y las tres enormes pantallas del escenario permitían ver todos sus movimientos hasta en la parte general.
Hora de bailar:
El rock alternativo de Juanes se volvió más tropical y todos bailamos con "La noche".
El artista ya estaba sudando. "Muy buenas noches Panamá, gracias por estar aquí, estamos contentos de volver a esta tierra hermosa de grandes cantautores", dijo y un "wee" al unísono se escuchó.
En ese momento entonó "Ámame" y "No creo en el jamás" de su nueva producción "La vida es... un ratico". Muy pocos se las sabían, pero no importaba la gente igual aplaudió.
"Ey Panamá, un saludo muy especial al compositor Omar Alfanno quien está aquí en el público y al maestro Rubén Blades, yo los había visto en fotos, pero no hay nada mejor como verlos aquí". Otra vez se escucharon los "bravo" y de inmediato interpretó "Fotografía".
La fiesta seguía con "Volverte a ver", luego aseguró que cuando veía a las mujeres panameñas mezcladas con las colombianas se le paraba el corazón, por lo que las féminas estallaron en silbidos. A ellas, les cantó "Gotas de agua dulce".
Momento de paz:
Era una conversación musical. El artista recordó el concierto que celebró en la frontera colombovenezolana e hizo un llamado de paz con "Bandera de manos". Con tanta emoción en el aire, se puso un poco amoroso con "Para tu amor", tema que le dedicó a su esposa e hijas, y a todos aquellos que tienen familia.
Volvió a subir la adrenalina con "Me enamora", "Hoy me voy", "Es tiempo de cambiar", "Porque nada valgo", "Es por ti", "La camisa negra", camisa que ya parecía gris de tanto brillo, pues estaba empapada en sudor.
El artista intentó despedirse, pero a los tres minutos volvió con más. Un rato más y se despidió del todo, aunque la gente seguía pidiendo otra. La satisfacción se notaba en los rostros, Juanes es de los pocos que llena un concierto cada vez que viene, aunque nos faltó cantar su éxito "Fíjate bien".