AUNQUE MUCHÍSIMAS personas en el mundo hacen lo que sea para perder kilos y lucir sanos, aún existen factores que se deben tomar en consideración todos los días de nuestra vida.
Para Katerina Kraus especialista en temas de salud, lo importante para vivir sanos es tener una combinación de factores. "Después de los 30 años la alimentación y los ejercicios físicos son fundamentales para cuidar nuestro principal músculo, el corazón".
Caminar, montar bicicleta, correr y una buena dieta baja en calorías, son mecanismos óptimos para la salud cardiovascular.
Diversos estudios indican que con una hora de baile moderado se pueden quemar hasta 260 calorías, mientras que con el baile rápido 365 calorías. Cada vez que bailas, tu cuerpo suda, se tonifica y poco a poco empieza a bajar de peso.
Aeróbic es, valga la redundancia, ejercicio aeróbico, o sea, movimiento. Pero a través de los años esta técnica ha ido evolucionando cada vez más, convirtiéndose en la forma más atractiva de perder peso. Tanto así que más hombres la practican, a pesar de que por mucho tiempo estaba ligada al sexo femenino. Y es que la alegría que brinda la música y la destreza en loss movimientos anima el espíritu y obliga al cuerpo a moverse.
Además, mezclar el ejercicio aeróbico con la música, desarrolla tu sentido del ritmo y la coordinación. Sin mencionar que podrías convertirte en un gran bailarín y sorprender en las fiestas con esta habilidad. También es excelente para mejorar la postura y flexibilizar los músculos. La adrenalina y la buena oxigenación te ayudarán a liberarte del estrés y aumentará tu autoestima.
Ten en cuenta que con los aeróbicos trabajarás todas las partes del cuerpo, bíceps, tríceps, piernas, pantorrillas, cintura, brazos, abdominales y fortalecerá tu poder de memoria. Beneficios del baile:
Te ayuda a obtener buenos reflejos.
Al mover y levantar las piernas se activa y mejora la circulación de la sangre al corazón.
Dieta equilibrada: Uno de los aspectos más importantes para eliminar la "grasa abdominal" es la alimentación diaria. Es necesario llevar a cabo una dieta balanceada que incluya todos los nutrientes necesarios para el organismo. Deben evitarse las frituras, los chocolates, el alcohol, los postres, los dulces y el exagerado consumo de carne roja. Cereales integrales, lácteos descremados, frutas, verduras, legumbres y un limitado consumo de pollo y pescado deben constituir las bases de la dieta diaria.
Beba agua: El consumo diario de agua natural es un aspecto que no debe descuidarse. Se recomiendan 2 litros por día (unos 8 vasos) para eliminar toxinas y purificar al organismo.