La mañana del martes 30 de abril, la antigua reina Beatriz firmó la carta de abdicación al trono holandés luego de 33 años de estar frente al cargo. Formalmente, el nuevo monarca es su hijo Guillermo Alejandro y la nueva reina consorte es la argentina Máxima Zorreguieta, su investidura fue todo un acontecimiento.
Los actos oficiales comenzaron a medianoche del lunes 29 de abril en Argentina con la retransmisión del mensaje pregrabado de Beatriz, mientras que en Ámsterdam, ofreció una cena de gala en el Rijksmuseum a miembros de familias reales e invitados.

Las cadenas de televisión holandesas emitieron un mensaje grabado de la monarca en el que se despedía de sus conciudadanos. No olvidó a la bonaerense Máxima Zorreguieta, ahora reina, y de quien valoró su afabilidad, "su gran corazón y sus sentimientos puros", lo que calificó de "bendición" para la familia real.
Decenas de argentinos viajaron a Ámsterdam para participar en las ceremonias con un fervor similar al vivido tras la reciente elección del papa Francisco.

La fascinación por la princesa se vivió en cada rincón de Ámsterdam, no es exclusiva de todos los argentinos. Se vendieron: tazas, globos, muñecas, tortas, frascos de mermelada y hasta prendas íntimas con la fotografía de ella y el rey.
La juramentación e investidura (no coronación por su carácter laico) se realizó en la Nieuwe Kerk de Ámsterdam. Allí, el nuevo rey pronunció su discurso y los miembros de las dos cámaras y representantes de Aruba, Curaçao y San Martín jurarán fidelidad a este jefe de Estado.

Frente a los nuevos monarcas de la Casa Orange-Nassau se colocaron los símbolos reales: corona, cetro, orbe, espada y estandarte con la bandera holandesa. Sin embargo, durante la ceremonia el monarca no recibe la corona, sino que la misma permanece sobre una mesa (llamada credencia) junto a un ejemplar de la Constitución.
Tras el acto se llevó a cabo una recepción a las comitivas reales y extranjeras en el Palacio Real de la capital holandesa. Una hora más tarde se dio el paso a la entonación de la “Canción para el rey” y un desfile en barco con la familia real por el emblemático río Ij.

Cabe destacar que el mencionado paseo se realizó gracias a la alcaldía de Ámsterdam. En el recorrido, el pueblo pudo saludarlos y felicitarlos. Hubo mucha música y actuaciones, la travesía concluyó en el auditorio Muziekgebouw con una gran cena de gala.
A partir de iniciado su trono, Guillermo y Máxima tendrán a su disposición tres palacios en La Haya y Ámsterdam: El palacio principal es el Huis ten Bosch Palace (Casa en los bosques), en La Haya, que es donde ha residido desde 1981 Beatriz; el palacio Noordeinde, el cual fue convertido desde 1984 en el lugar de trabajo de la realeza; el Palacio Real, en la Plaza Dam de Ámsterdam, utilizado cotidianamente para recibir a visitas de Estado o entrega de premios.

Ámsterdam no durmió, ya que la celebración continúo con un desfile de yates que recorrieron los canales de esa ciudad. Es muy probable que la fiesta se extienda hasta hoy.
Elegante investidura

Máxima eligió un vestido largo azul eléctrico, con capa en el mismo tono, para la ceremonia de investidura. El modelo fue obra del reconocido modisto holandés Jan Taminiau.
La argentina prefirió el cabello recogido en un moño bajo y una impresionante diadema para acompañar el modelo de encaje y pedrería en el escote y en la parte baja del atuendo. También, Beatriz y las tres hijas de la pareja vistieron del mismo tono.
Por otro lado, su esposo, a diferencia de sus antecesores del siglo XIX, no vestía uniforme militar, sino un con una banda naranja cubierto por el manto real, de armiño, accesorio que ya se había puesto el primer monarca holandés, Guillermo I, en el año 1815.
El primer viaje de la nueva pareja real, tras la investidura, será a Luxemburgo el próximo 24 de mayo.
Según El Mundo, se desconoce el programa de los reyes en su visita a Luxemburgo. Ambas casas están vinculadas. Después de que el Congreso de Viena declarara Gran Ducado a Luxemburgo en 1815, Guillermo Federico, príncipe de Orange-Nassau, se convirtió simultáneamente en rey de Holanda y primer gran duque de Luxemburgo.