Ya casi nace un nuevo año y quiero compartir unas reflexiones con ustedes.
Creo que unir mentes, corazones, esfuerzos, recursos es perentorio, con miras a lograr mejorar las condiciones de vida de toda la población.
Panamá es de todos y necesita a todos sus habitantes para crecer y ser próspera. El capital humano tiene que ser revalorizado a nivel del hogar, las empresas, el gobierno, la comunidad. Somos eslabones de la misma cadena social, donde los talentos se complementan. Somos una nación en que la inclusión es menester, tanto como una mejor redistribución de las riquezas de toda índole, porque sólo unidos enfrentaremos con mayor éxito un mundo globalizado.
Hoy, víspera del año nuevo, también deseo agradecer a todos los que directa o indirectamente han influido en mi vida. Cuya guía, consejos, críticas, apoyo, silencio, presencia o ausencia han sido acicates para tratar de ser mejor. A los que leen Panamá América, Estilo de Vida y la Agenda, un millón de gracias. Y sigan haciéndolo. A los que colaboran con Agenda, bienvenidos sus aportes en el 2006. A todo Panamá: ¡Bendiciones! ¡Que Dios guíe e ilumine a la humanidad!
Con la aféresis incluso se obtienen las plaquetas de la sangre, que luego pueden ser devueltas al donante.
Esto evita que se produzca un decaimiento en el paciente y las plaquetas son rápidamente reemplazadas por el cuerpo.
La CSS requiere en estos momentos una incubadora de plaquetas para suplir la demanda de los hospitales públicos y privados.
Las plaquetas son utilizadas en pacientes que sufren politraumatismos, están sometidos a tratamiento de quimioterapia o que se encuentran en cuidados intensivos y en la actualidad tienen una gran demanda.
Luna detalló que cualquier persona con deseos de donar plaquetas sólo tiene que acudir a la sala de Hematología de la CSS, presentar su cédula de identidad y mantener una entrevista con los especialistas.
Sostuvo que esta acción puede salvar una gran cantidad de vidas.
Más que donantes de snagre, estas personas son promotores de vidas.
Las estadísticas reflejan que en el país se obtuvieron alrededor de 44 mil 232 donaciones de sangre, de las cuales un 55% son familiares o de reposición.
El 3% de la población panameña dona. De ses porcentaje, la mayoría es por donaciones remuneradas.
La situación es crítica y más aún las reservas de plaquetas.