Interesante
- El cáncer uterino, la segunda causa de muerte en las mujeres que padecen de cáncer, es uno de los temas que se tocan en la obra. La historia se centra en una mujer que nunca tuvo relaciones sexuales porque le detectaron la enfermedad.
Según Félix Gómez, director de “Monólogos de la vagina”, la búsqueda de las otras dos actrices que participarían en la obra se tornó un poco difícil. Una de las razones es que no se atrevían a fingir orgasmos delante de él. “Buscar, resultó duro. La mayoría me decía: ‘Pero, ¿cómo yo te voy a fingir un orgasmo, cómo lo hago? Una de las razones por las que no se atrevían es porque alegaban que me conocían de toda la vida y les daba un poco de vergüenza”, detalló.
Neysa e Ingrid compaginaron de inmediato con Paulette y cada una le puso el picante necesario para que la obra fuera un éxito en su debut.
Una de las escenas que más hizo reír a carcajadas fue en la que Paulette personificó a esa mujer típica de El Chorrillo, quien solo conoce la vagina por un solo nombre. “Tota”, “vulva”, “sapo”, entre otros sobrenombres abrumaron la mente de esta señora y decidió protestar con un cartel en donde escribió el reconocido nombre :(Chu...) ¡El más famoso y vulgar!
Los temas sensibles se hicieron notar. La mutilación de clítoris, la cual se practica en diversos países árabes, la violación femenina y el feminicidio fueron recordados a través de diversas historias, cada una más impactante.