Cansada de que los ladrones de pinos navideños, que para ganarse unos pesos extras los cortan en calles y parques, la municipalidad de Irkutsk (noreste de Rusia) decidió rociarlos con un producto que produce un olor insoportable cuando el pino es transferido a un lugar donde hace calor.
Según la botanista jefa municipal Nina Markova, este año todos los pinos de Irkutsk fueron tratados con un líquido especial, incoloro, que no actúa cuando el árbol se encuentra en un lugar de baja temperatura.
Pero con el cambio de temperatura... los miembros del hogar y sus invitados deberán salir arrancando como hormigas de un hormiguero.