Estudió hasta el tercer año de la carrera de telecomunicaciones, fue buzo, músico, trabajó en una empresa publicitaria, vendió arte y escribe canciones; Boris Santamaría siempre ha hecho lo que ha querido. "Mi vida es un compendio de mi necesidad espiritual y las necesidades reales", dice.
Sin embargo, algo ha cambiado, a sus 41 años este atractivo cubano empieza a pensar en la vejez y la estabilidad. La vida de bohemio ya no le resulta atractiva. Desea un lugar donde su compañera y él puedan estar tranquilos y puedan criar a sus nietos.
La familia de Boris estuvo vinculada a la Revolución Cubana y por años ha ejercido el poder. Por ello le preguntamos cómo sería la isla de no haber sucedido la revolución. Respondió que en el "59 Cuba tenía la constitución más avanzada de su época, aunque también estaba llena de corrupción como todos los países latinoamericanos.
"Los cubanos de ahora están mal, pero los de antes en 20 años se van a alegrar de haber nacido en un país como Cuba dentro del área americana, porque les va a pasar lo mismo que a los franceses con la revolución de Robespierre, luego con el Napoleonismo y después lo de la república francesa a menor escala, a escala latina. Las revoluciones tiene un factor común de primero destruir, luego cambiar y después se quedan las cosas buenas que ellas provocaron: la dialéctica aplicada al desarrollo social", añadió.
Santamaría siempre ha estado vinculado con los intelectuales y distintas manifestaciones del arte. Durante un tiempo se dedicó a comerciar arte y descubrió cosas muy interesantes, toda la literatura de los intelectuales de antes de la revolución que le tenían vedada al pueblo cubano. "Ellos fueron los maestros de la generación revolucionaria", dijo.
Un factor común de Boris es que son personas interesantes y auténticas, uno de ellos es el cantautor Silvio Rodríguez. Desde hace 20 años él escribe canciones, tiene alrededor de 100 temas. Indicó que escribe por necesidad y confusión, identifica un fenómeno y enseguida lo escribe para que no se le olvide y para tener conciencia de él. Expresó que no es igual pensar y que se diluya en el pensamiento que escribir lo que tienes registrado. Sus canciones tienen todas las temáticas: la crónica social, el amor, la filosofía de la vida, la economía, la espiritualidad, etcétera. Sin dudarlo Borís ve sus canciones interpretadas por Ricardo Arjona.
¿En qué radica el encanto de los cubanos?, preguntamos al artista. "Nosotros somos personas listas, la rudeza de nuestra realidad nos ha enseñado a sobrevivir a todas las circunstancias, nos ha endurecido; sin embargo, somos personas tiernas, creativas y enérgicas. Hacemos de la tragedia una comedia; de la tragedia más grande nos reímos, todo lo satirizamos. Vivimos el tiempo presente con desenfado", nos confesó con un brillo en los ojos.
Esta encantado de estar en Panamá al que llama "un pueblo joven, encantador y lleno de gente guapa". Es el primer país multireligioso al que viaja, nunca había conciliado la convivencia de las religiones en un área geográfica, sin fanatismos ni fundamentalismos.