Un color que muchas consideran un reto porque es evidente y difícil de pasar desapercibido, pero después de todo, esto es lo que da el buen tiempo ¿no? Mostrarte llena de color y llevar algo diferente, divertido y con vitamina.
El amarillo es el color del positivismo. El color del sol, es el primero que trae a la mente la imagen del verano, al igual que usar pequeñas flores y vestidos estampados. Trae alegría y buen humor, y estas don ya de por sí dos buenas razones para experimentar con este tono incluso en lo relativo a los esmaltes.

La ventaja es que el amarillo, sin dejar de ser tal, puede estar disponible en una variedad de tonos, desde el más suave hasta los más intensos en colores neón y fluorescente.
Ideal para ti
Esto le convierte en que sea ideal para cualquier mano, tanto para las de las chicas más jóvenes, que pueden permitirse el lujo de ser más atrevidas, pero también para las más maduras. Y es que, tal vez en la playa de vacaciones, las mujeres de más de 50 no tienen que rendirse solo al nude. No te olvides, además, de que el amarillo refuerza el bronceado, y nos hará sentir aún más guapas.
También vemos diferencias en el acabado. Los encontramos desde brillantes a mate, aunque dependiendo de cada esmalte, siempre se puede aplicar una capa de brillo o matificante encima del esmalte.
Cabellos multicolor
Arrasan las melenas a todo color entre las celebridades. Pero no de cualquier manera, sino con sutiles mechas de colores, en tonos empolvados y con matices mate y pastel. El rosa y el verde agua son los colores ganadores.
Si eres rubia, te irán genial los rosas en todas sus versiones, los violetas y los lavandas como a Abbey Lee Kershaw, Julianne Hough, Kaley Cuoco o January Jones. Si tu pelo es castaño, ¿por qué no probar con los verde agua y los violetas como Hilary Duff o Katy Perry? Las pelirrojas sin embargo y según los expertos, admiten genial los matices en tonos como el verde y el azul.
El secreto reside en aplicarlas no de una sola pieza sino en zonas de la melena que requieren más luminosidad y que más favorezcan (casi siempre de medios a puntas) o trabajando los matices (con dos o tres tonos complementarios) que aportan un plus de movimiento y tridimensionalidad.