La terapia de pareja es un tipo de medicina, tanto para solucionar problemas como para prevenirlos. ¿Cuándo necesito acudir a un consejero terapéutico?
Primero debe estar anuente que este tipo de terapia ayuda a prevenir situaciones en el hogar, confrontarse a sí mismo y a darse seguridad con su pareja, pero si siente que no encuentra una solución rápida a un problema o alguna situación incómoda que tenga con su esposa (o), ha llegado la hora de buscar ayuda profesional, así lo recomienda el psicólogo Fernando Gómez.
Aunque un consejo siempre cae bien; las discusiones, el malestar en la convivencia, la rutina, la falta de sexo, diferencia de pensamientos, religiones, infidelidades y abusos domésticos son los motivos más comunes por los que una pareja decide ir a terapia para salvar su relación o para, al menos, intentarlo, ya que los especialistas siempre abogan y apuestan por la unión familiar.
Ciertamente, existen quienes acuden cuando empiezan a ver indicios de que algo no está yendo como esperaban, en cambio otros esperan a que la relación esté casi deteriorada. La clave está en ir cuando ambos miembros lo sientan y tengan además los mismos objetivos. De nada vale si uno quiere recuperar la relación y el otro, romperla.
¿Cómo funciona?
La terapia de pareja es una guía educativa para manejar de forma eficiente y correcta una familia.
El terapeuta familiar no solo abarca los sentimientos, también eleva la consulta a un nivel práctico. Incluso pueden tratar temas económicos y administrativos del hogar, porque la familia vista desde un ojo frío, es una empresa en la cual se invierte dinero, recursos y tiempo, dijo Gómez.
Existen varios tipos de abordaje terapéuticos, como la terapia sexual, que se dedica solo a la parte íntima de la pareja, terapia sistémica familiar, que estudia desde la empleada doméstica hasta al abuelo, es decir, a todas las personas que conforman el núcleo familiar.
“Sirve para capacitaciones. En la sociedad que vivimos se vende el matrimonio como ‘el vivieron felices por siempre’, pero nadie la dice a la princesa que va a tener que limpiar, fregar, y al príncipe que va a rastrillar; que ambos tienen que trabajar, porque la economía nos está ahogando. Esta percepción que tienen las personas de cuento de hadas afecta mucho en la familia, por lo que muchos terapeutas ayudan a las parejas a poner los pies en la tierra y asumir los distintos roles dentro de la relación de parejas”, dijo el especialista.
Costos de sesiones
Aunque Gómez es del pensamiento que la salud mental no debe tener precio, todo dependerá de los especialistas. Si es un terapeuta con maestría en familia estará de $30.00 a $45.00. Si es un doctor en psicología puede costar de $75.00 a $120.00 las sesiones.
Los psicoterapeutas cobran mucho más, pueden pedir hasta $200.00 por sesión. Pero hay otras opciones para buscar ayuda, como en fundaciones, centros de salud. Se puede recurrir a consejos de sacerdotes, pastores, rabinos y líderes religiosos, quienes también están capacitados para solucionar problemas de pareja.
Una opción económica es buscar ayuda en las clínicas de las universidades, por ejemplo en la Usma, en su clínica de familia las sesiones van desde los 15.00 dólares.
Si estás pasando por una decepción amorosa o un proceso de divorcio, el recibir terapia ayudará a sobrellevar el momento.