En todas partes te dan créditos y comodidades de pago y ya que eres una pequeña negociante, ¿cómo no los vas a ofrecer tú en tu negocio?. Lamentablemente para las personas, y satisfactoriamente para la economía, las cuentas por cobrar incrementan, asunto que se convierte en dolor de cabeza para muchos y es por eso que a la hora de vender es mejor que te cures en salud y busques apoyo en otras entidades más grandes y poderosas, que puedan asumir tus casos negativos y tomen la responsabilidad de cualquier asunto de cobranza que se te salga de las manos.
Los descuadres en tus cuentas pueden ser escenarios repetitivos, por la misma situación: Los deudores. Recuerda que los grandes desfalcos radican en un desorden, tanto de las entradas como de las salidas del dinero, pues estas situaciones lo único que hacen es desequilibrar todo el proceso de activos y pasivos en tu cuentas.
Para que esto no te pase a ti, ten muy presentes los siguientes pasos:
Instaura una serie de políticas y estándares de crédito, no vaya a ser que alguien observe tu poca experiencia o desenvolvimiento en el tema, y te tome por sorpresa.
Nunca entregues un producto sin antes haber recibido el 50% del total del valor del mismo.
Exige como mínimo dos referencias no personales al deudor.