El escritor Mario Vargas Llosa no elige los temas de sus novelas ni los de sus obras de teatro, sino que éstos se le "imponen" a él a partir de experiencias vividas, puntos de arranque "generalmente inconscientes" de los que surgen grandes obras, como "La fiesta del chivo" o "Travesuras de la niña mala".
El peruano, que inauguró las actividades culturales del próximo curso de la Fundación Juan March, en Madrid.
"En su carrera, uno pasa hambre, a veces te levantas sin saber qué vas a comer, pero a mi regreso sí decidí que esto era lo mío".
"En octubre próximo me iré de nuevo con Eddie a trabajar por muchos meses, y no sé cuándo regrese, espero me consagre como productor".
Por ahora se levanta y está en su estudio. Sigue practicando, se gasta gran parte de su dinero comprando libros de música, instrumentos y todo para seguir aprendiendo. Porque nunca lo dejará de hacer.