Estando a tan corta distancia, al Vaticano le pareció un sacrilegio que en dicho castillo se realizara la fiesta pagana que Sony Pictures había organizado para la prensa internacional reunida en Roma para el estreno mundial de la cinta "Ángeles y demonios". La jerarquía católica siempre ha manifestado rechazo a esta cinta (y también a su predecesora. El Vaticano prohibió a los productores filmar en sus territorios, de modo que muchas de las vistas que aparecen en la cinta son reproducciones virtuales o escenográficas. Las entrevistas con los actores de la cinta sí se harán en el mismo Castillo de San Angelo. La Iglesia católica se negó a que la película fuera filmada en la Santa Sede o en cualquiera de sus iglesias debido a la intensa polémica que suscitaron la novela y el film de “El Código Da Vinci”. Una historia que motivó las iras de la jerarquía eclesiástica, que incluso llegó a calificar a la cinta como «una ofensa contra Dios», y que contribuyó a la firme prohibición que también afecta a los exteriores de “Ángeles y Demonios”.