ESTAMOS EN una temporada de balas, acción y de imágenes fantásticas por computadora. Con "Duro de Matar 4", Bruce Willis viene a enfrentar el reto personal de superarse a sí mismo, en una historia que inició hace casi 20 años.
Como todo un militar, John McClane, el duro policía neoyorquino que interpreta Willis, luchará contra una nueva clase de terroristas.
Desde que inició la primera producción en 1988, el guión siempre ha estado lleno de explosiones y persecuciones detectivescas.
En la primera historia en 1988, John McClane tuvo que luchar contra terroristas internacionales que querían llevarse el dinero de una empresa tecnológica y secuestraron a su esposa, en una batalla desigual.
Para 1990, nos sorprende la secuela "La Jungla Roja", en donde la acción, aventuras y algunas explosiones memorables fueron un detalle para las ironías que soltaba Willis a cada minuto, consideradas lo mejor de la película.
Cuando todos creíamos que ya no lo veríamos más, nos sorprende en 1995 en "La Venganza", allí debía enfrentarse a un hombre identificado como Simón, hermano de Hans Gruber, el terrorista al que eliminó en la primera parte, y que pretendía acabar con todas las zonas pobladas de Nueva York, al final McClane salió victorioso y sin rasguños.
Durante 12 años, todos recordábamos "Duro de Matar" como un simple clásico de acción, pero para este 2007, Willis vuelve a encarnar al policía McClane en "La Jungla de Cristal".
Durante las fiestas en que se conmemora la independencia de Estados Unidos, un ataque a su vulnerable infraestructura comienza a paralizar a toda la nación.
La misteriosa figura detrás del plan ha descifrado todo aspecto moderno, pero nunca logró descifrar a McClane.
Es el inicio del puente vacacional, pero el detective de la ciudad de Nueva York, McClane, no está celebrando.
Lo mandaron a realizar otra insoportable misión de rutina, en la que debe recoger a un joven hacker, Matt Farrell, para que sea interrogado por el FBI.
Con la ayuda de Farrell, McClane comienza a entender paulatinamente el creciente caos que lo rodea.
Un ataque se está llevando a cabo sobre infraestructura Web de su país, provoca la parálisis de toda la nación. La misteriosa figura detrás de la confabulación siempre le saca ventaja a McClane, y tratará de acabar con el policía.
Willis, con un poco menos de cabello y unas libritas de más, se conserva casi intacto.
El artista señaló a una agencia internacional que no tiene planeado retirarse de las películas de acción. "Si te mantienes en forma puedes. Los 50 son los nuevos 30, creo, si te cuidas", comentó.
Aunque no todo fue color de rosa. Podría ser que su imagen sea muy parecida a la de hace 20 años, pero la resistencia no es igual. "Durante una conferencia de prensa previa al estreno de la cinta en Estados Unidos recibió una patada de parte de la doble de Maggie Q, coprotagonista del filme, quien con el tacón del zapato golpeó al actor en la frente y le dejó un moretón.
"Es mucho más difícil aguantar físicamente 20 años después de hacer el filme original (1988)", aseguró a los medios.
Para los que no sabían, a principio de los 80, Bruce Willis era un joven actor que había brillado en la comedia televisiva Moonlighting y sólo había protagonizado en cine la comedia romántica Cita a ciegas.
Tras grabar "Duro de matar I", Willis se convirtió en un ícono del cine de acción y en uno de los actores más cotizados de la industria.
Lo mejor de todo es que el actor estadounidense aseguró que ésta no será la última parte del clásico.
Veinte años y sigue "Duro de Matar"
Este filme está considerado como el mejor de todos los tiempos. Le apuesta al realismo, con acción real, humor real y es el regreso del querido e icónico personaje: John McClane. En su fin de semana de estreno recaudó 33.4 millones de dólares.