El Gobierno del presidente venezolano, Hugo Chávez, inició en un populoso barrio de Caracas, el masivo traslado a casas nuevas de una parte de los 130,000 afectados que dejaron las lluvias de noviembre y diciembre de 2010.
El vicepresidente venezolano, Elías Jaua, recordó que Chávez se comprometió a que los damnificados dejarían los refugios en un lapso de 18 meses, pero que después de un año, el proceso ya arrancó.
Las lluvias que azotaron Venezuela durante los dos últimos meses de 2010 causaron 38 muertos y dejaron más de 130,000 damnificados, muchos de los cuales fueron refugiados en dependencias militares y gubernamentales, incluido el palacio presidencial.
Los damnificados en Gobiernos anteriores eran enviados, "a duras penas, a colegios y durante no más de una semana y luego debían volver a la barraca en la zona de riesgo" de la que habían sido sacados", dijo.