La capital británica se ha convertido en uno de los principales mercados ilegales de marfil del mundo, según un estudio divulgado por la Organización Internacional para la Protección de la Fauna y los Elefantes.
De acuerdo con ese informe, en los mercados de pulgas frecuentados por los turistas, como el de Portobello, y en los de antigüedades de la calle New Bond Street, en el centro de Londres, se venden libremente productos ilegales de marfil, tanto de joyería como figuras y muebles.
Los autores han expresado su temor de que ese comercio ilegal esté fomentando la caza furtiva de elefantes en Africa y Asia.