Es la nueva propuesta cultural. Empezó el año pasado con el Festival de Verano "De todos y para todos". Fue una enriquecedora experiencia, donde hubo jornadas de pintura al aire libre en La Catedral y Panamá Viejo, retretas en el Gazebo de la Plaza de la Independencia, presentaciones de la Orquesta Sinfónica Nacional y se celebró el Primer Festival de Jazz organizado por el reconocido pianista panameño Danilo Pérez, Embajador Cultural de UNICEF, quien organiza el II Festival que será dentro de unos días, del 19 al 21. También hubo actividades con folcloristas (como la Jornada "Para Apreciar la Décima"), se disfrutó de Rock acústico, el Festival de Teatro, la Expo Taller Folclor, Torneo Literario y otras manifestaciones culturales que reunieron a la comunidad y le permitieron, especialmente a niños y jóvenes, conocer de primera mano talentosos representantes de la música, literatura, artes escénicas.. Y a los nás crecidos, recordar los viejos tiempos.
En las retretas, participaron la Banda Republicana, la del Cuerpo de Bomberos, la de Música de la Alcaldía, la del SPI y la de la Policía Nacional. Otros grandes protagonistas de esta fiesta cultural que duró tres meses fueron el Ballet Nacional y los cuenta cuentos.
Este año, otra vez la comunidad podrá disfrutar de una diversidad de manifestaciones artístico-culturales que le hará olvidar las preocupaciones, dejar a un lado el estrés, mirar la vida con más optimismo y enorgullecerse de la interculturalidad predominante.
El Festival de Verano 2006, arranca este sábado 14 de enero, a las 6:00 p.m. En la Gala de Apertura se unirán La Orquesta Sinfónica Nacional, dirigida por el Maestro Jorge Ledezma Bradley y el Ballet Nacional para ofrecerles un espectáculo inolvidable El Lago de los Cisnes. ¿El escenario? una tarima abierta a un costado del Teatro Nacional con el cielo como techo, el mar y el viento como testigos y la mejor compañía: la de hermanos panameños y de otras naciones que han ayudado a forjar desde los tiempos de la conquista, la construcción del Ferrocarril y del Canal de Panamá a esta patria "tan pequeña que cabe toda entera dentro del corazón", como diría el vate Ricardo Miró.
"Un país sin cultura es un país sin alma. Me parece muy bien, muy positivo, me parece que es un intento de llegar a la población de Panamá y el interior. Sería conveniente que le dieran más presupuesto al INAC para hacer más cosas. Siempre se prioriza la política y se deja en segundo lugar el presupuesto de cultura".
Raúl Leis, sociólogo y escritor, CEASPA.
"Es importantísimo para un crecimiento espiritual, que a veces no se puede medir porque no existe todavía el espiritualómetro. Son los llamados beneficios intangibles, pero que son motores del desarrollo y no una consecuencia del desarrollo, porque el hombre culto transforma el mundo mejor que el inculto".
Jorge Ledezma Bradley, director de la Orquesta Sinfónica Nacional.