Victoria de Suecia se prepara para protagonizar el próximo 19 de junio una histórica boda. La futura Reina se enfrenta, como todas las novias reales, a dos elecciones tan personales como secretas: su vestido de novia y su corona.
En la cámara del tesoro del Palacio Real de Estocolmo se guardan una docena de tiaras soberanas, entre otras incontables joyas, que la princesa Victoria ha tenido que reservar para poder estrenarlas haciendo historia. Un tesoro al que la Princesa no ha tenido jamás acceso por estar destinado su uso en exclusividad a la Reina.
Y es que, como en todos los reinos, el empleo de las centenarias tiaras se rige por la historia y las tradiciones familiares.
La próxima celebración de sus nupcias con Daniel Westling marca un nuevo antes y después en el uso de los cofres. La princesa Victoria abrirá por fin algunos de ellos hasta ahora prohibidos.