Victoria de Suecia, la heredera al trono sueco, quiso rendir homenaje a su madre, la reina Silvia, poniéndose un vestido que la soberana estrenó en 1978. Lo hizo hace unos días durante su viaje a Japón.
Se trata de un vestido azul marino con lunares en color salmón, falda de vuelo y lazada grande al cuello en el mismo tejido. La princesa lo combinó con unos zapatos de salón en azul marino y una cartera rectangular roja, y apostó por un sencillo recogido de bailarina que le favorecía.
El diseño, muy vintage, lo estrenó su madre justo un mes después del nacimiento de la propia Victoria.