Conversamos con Ricardo López, fotógrafo profesional y estudiante de la carrera de Publicidad en la Universidad de Panamá, quien obtuvo el segundo lugar en la categoría de fotografía a color el año pasado. Mandó tres fotografías al concurso, pero la que gustó al jurado fue "Panamá superatractiva", su favorita.
La foto fue tomada en una finca cafetalera en Chiriquí; Ricardo la describe como una mirada de un extranjero a un niño indígena. Al momento de hacer la fotografía pensó que el niño era tímido, luego supo que era mudo, "nos encariñamos y nos quedamos con él; él nos mostró la finca", indicó .
El artista opina que la iniciativa de FETV de hacer un concurso de esta índole debe ser imitada por otras empresas. "El concurso busca destacar el talento de las personas y los premios que dan son los mejores de todos los concursos en los que he participado. La gente con quien he hablado siempre quiere participar y los que han ganado están super felices con los premios", manifestó.
Desde hoy hasta el final de mes estarán abiertas las inscripciones para participar del III Concurso Nacional de Video y Fotografía Aficionado: 100 Años de Panamá Atractiva.
Las bases se pueden retirar en las oficinas de Canal 5. Para mayor información llamar al departamento de publicidad de Canal 5 al 230-8050/ 230-8051.
Aclara que otro requisito tomado muy en cuenta para recibir a los jóvenes en el hogar es que no tengan problemas con la ley.
¿Pero cómo procuran una adecuada formación de estos jóvenes que crecen sin la presencia de una madre o un padre? De acuerdo con Francisco, "a base de mucho hablar con ellos, estar pendiente de ellos, corregir, animar, tratar de inculcarles valores y actitudes positivas".
Curiosamente, cuenta el párroco, en algunos casos el aferre que llegan a tener algunos de los chicos y chicas de los hogares obliga a sus autoridades a "exponerles la necesidad de abandonar el hogar y hacer sus propias vidas". Ello, obviamente, una vez que el joven adulto está en plena capacidad para asumir esas responsabilidades.
Para el padre Francisco, la parroquia de Fátima ofrece un componente único al concentrar a tres grupos: los ancianos, las niñas y los varones.
La diversidad, agrega, permite que los niños y ancianos estén en constante interacción entre sí, lo que se convierte en un gran estimulante para los adultos mayores. Con la finalidad de crear los mecanismos que permitieran la preparación laboral de los jóvenes, la Iglesia de Fátima inicia hace más de una década el ambicioso proyecto del Instituto Vocacional, el que permitirá la capacitación de los jóvenes en artes industriales como electricidad, ebanistería, mecánica, soldadura, refrigeración, computación y belleza.
"Los talleres son bien prácticos y permiten que el joven aprenda una disciplina y la pueda poner en ejecución con beneficios en un tiempo inmediato", indica el sacerdote, al añadir que cada interesado paga una matrícula de B/. 20.00 y una mensualidad igual.
Por lo práctico de las disciplinas el Instituto sólo acepta jóvenes, hombres o mujeres, con edad de 15 años en adelante.
Pero pese a toda esta facilidad, el padre Francisco tiene una queja. "Lastimosamente y pese a las necesidades de empleos que tienen los jóvenes de El Chorrillo, la mayoría de los estudiantes del Instituto viene de afuera", critica.
Las facilidades en cuanto a costo y materiales que presta el Instituto Vocacional a cada uno de sus estudiantes son únicas, al punto que los pagos de matrícula y mensualidades no se ajustan a los costos reales y materiales facilitados. "Nunca se saca ni para pagar a los profesores. El instituto se sostiene al igual que las demás obras sociales de la parroquia:
Con la colaboración de particulares, empresas y fundaciones que aportan con solidaridad"
"Si no fuera por ello sería absolutamente imposible, porque los talleres son caros, tanto en equipamiento, mantenimiento y funcionamiento diario", acota el sacerdote. Al margen de la amplia asistencia social que brinda Fátima, no siempre hay agradecimientos.
"Hay personas ingratas y abusadoras que utilizan los servicios de Fátima y expresan que por ser pobres la parroquia tiene la obligación de atenderlos, pero afortunadamente también hay personas muy colaboradoras que solo están a la espera de lo que uno les pida para prestar su colaboración a la parroquia", ilustró el padre Francisco.
A pesar de las nimiedades en contra, el sacerdote se muestra satisfecho por la labor social que ha realizado la parroquia de Fátima en medio de sus necesidades.
"Ahora estamos necesitando unas sillas especiales que se utilizan para bañar a las personas. Las necesitamos para el aseo de los abuelos", indicó.
Pero así como el sacerdote expone las necesidades materiales, reconoce que a nivel de su feligresía debe haber un trabajo profundo que permita que el crecimiento de la fe de la comunidad chorrillera se acreciente.
"Cuando el padre Sosa creó la parroquia reconoció años más tarde que primero hizo la Iglesia y luego la comunidad, cuando debió ser al revés", aceptó el padre Francisco consciente que la tarea fundamental es captar a esa feligresía residente en el barrio que por muchas razones optan por participar en otras parroquias vecinas a El Chorrillo, sin aprovechar las múltiples facilidades eclesiales y comunitarias que ofrece Fátima.