Para los que no gustan de las armas por considerarlas peligrosas o demasiado ruidosas, o que no tengan permiso para portarlas pero aún así sientan la necesidad de liberar un poco de estrés después de un día difícil en el trabajo o en la universidad, los juegos electrónicos de acción representan un alternativa completamente inocua.
Hacia finales de año la compañía id Software estará lanzando al mercado una de las secuelas más esperadas de todos los tiempos. Se trata de Doom III, la última entrega de una de las series más violentas, infames e influyentes en la historia del entretenimiento electrónico.
Por lo que se puede apreciar de los "trailers" y "demos" disponibles en internet (el "demo" se puede conseguir con KaZaA), la tercera entrega de Doom pareciera estar destinada a convertirse en uno de los mejores títulos de acción de todos los tiempos, y uno de los más violentos también.
Las dos primeras entregas de Doom alteraron para siempre el panorama de la industria de los juegos electrónicos a principios de los noventa, llegando incluso a convertirse en parte de la cultura popular de los adolescentes norteamericanos.
Tal fue el caso del estudiante Erick Harris, quien junto a su compañero y amigo, Dylan Kelbold, fueron los autores de la matanza perpetrada en la escuela Columbine, en Colorado, Estados Unidos, macabro hecho que sacudió a la sociedad estadounidense en 1999. Harris, una especie de neonazi local, era un ferviente fanático de Doom.
Si sus predecesores tuvieron tanto impacto, solo cabe esperar que Doom III se convierta en una completa y absoluta revolución. Y es que cada vez que John Carmack, el creador de esta serie, lanza un nuevo título al mercado, ya sea otra entrega de Doom o Quake (la verdad no hay mucha diferencia entre ambos juegos) sus fanáticos se ven forzados a desechar sus equipos y correr a la tienda de tecnología más cercana en búsqueda de la última y más poderosa tarjeta de video.
Doom III no será la excepción. Basándonos en los que se puede apreciar en el "alpha demo" (que seguramente está lejos de constituir la versión definitiva), gráficamente Doom III estará más cerca de una película animada digitalmente, como es el caso de "The Final Fantasy" o "Shrek," que de un típico juego de computadora.
No es coincidencia que el responsable de animar las bizarras criaturas de Doom III, las cuales son una especie de cruce entre robots y bestias infernales, Fred Nielsson, formara parte del equipo de "Shrek", cinta que en el 2001 impactó por su excelente animación digital.
Carmack ha expresado en entrevistas difundidas en la internet su descontento con el hecho de que el "demo" de lo que será Doom III se encuentre circulando por el ciberespacio. Dada la calidad de las gráficas del "demo" el secretismo del creador es perfectamente comprensible. Además de su sombrío escenario futurista poblado de feroces criaturas, la contribución más importante de Doom III al panorama de los juegos electrónicos, y que de seguro le permitirá sobresalir sobre el resto de sus predecesores, es la manera cómo interactúan la luz y la sombra en el ambiente digital.
En el juego todos los objetos, al igual que los personajes, proyectan sombra, la cual, en un toque de extremo realismo por parte de Carmack, varía en su tamaño y forma dependiendo de la distancia entre el cuerpo y el foco de luz. El "demo" viene equipado con una opción para desconectar los efectos de sombras, lo que hace que el juego corra más rápido ya que de esta forma consume menos "bytes" de memoria.