Solo faltaron el perro y el gato. Abuelas, madres de familia, nanas, hermanas, primas... estaban presente acompañando a niños y niñas en esa tarde que prometía cautivarlos.
En efecto, así sucedió, porque los libros infantiles todavía tienen poder de convocatoria, principalmente en hogares donde leer es una cultura y por ende desde pequeños, desde la cuna, casi a la par que la leche materna, se logra que germine en ellos esa semillita fructífera que es el amor por la lectura.

Todo empieza mostrando ilustraciones, leyéndole, aunque el niño no comprenda (no lo subestimen) y, ¿por qué no?, hasta dramatizándole los cuentos. Ellos gozan. ¿Ven las fotos?
La escuela, luego, debe hacer su parte, junto a otros socios de la comunidad que también apuestan por los libros, porque las alianzas por causas buenas nunca deben faltar. Y, eso fue lo que ocurrió el pasado sábado 7 de mayo, en la tarde, en la Sala Extranjera de la Biblioteca Nacional.

La Red Panameña de contadores de historias, que sabe de la plausible labor que realiza FedEx Express en Panamá y Centroamérica estaba al tanto de que la empresa iba a hacer un importante anuncio y avaló esta acción de proyección social y de promoción de la lectura.
Se trata de la gran campaña de recolección de libros infantiles, mediante la cual esta compañía respalda a la Fundación Biblioteca Nacional a través del programa Animación a la lectura desde Bibliobús.

Es el tercer año consecutivo y hay optimismo en cuanto a que la comunidad responderá con el entusiasmo de años previos. Son tres meses, desde ya.
De manera que, el sábado, compartiendo el interés de FedEx Express por ganar lectores infantiles, expertos cuentacuentos como María Elena de Famanía, Lil María Herrera, Aida Fajardo, Margarita González, Anayansi de González y Carlos Fong, coordinador de la red, deleitaron por varias horas a decenas de niños y niñas con lindas historias que disfrutaron hasta las abuelitas.