El actor Al Pacino es una auténtica caja de sorpresas. A sus 69 años, y con un currículum que incluye papeles emblemáticos como el de Michael Corleone en la trilogía de El Padrino, Tony Montana en Scarface o Carlito Brigante en Carlito's Way.
El actor ha confesado que muchos años antes de ser reconocido como actor y ser considerado toda una celebridad, él solía intercambiar sexo por un lugar donde dormir. Así como lo leen, se prostituía.
Hace casi 40 años, mucho antes de ser considerado toda una celebridad, el protagonista de “El Padrino”, Alfred James Pacino, tuvo que vender su cuerpo a cambio de cobijo.
Así lo ha confesado el propio actor al diario NY Post, donde da cuenta: “A mis 20, vivía vendiendo el único activo que tenía mi cuerpo. Todo empezó cuando se terminaron los ahorros que tenía.
Una mujer mucho mayor que él intercambiaba comida y casa a cambio de sexo.
Sin embargo la experiencia resultó más traumática de lo pensado y es que el actor, aún recuerda que algunas mañana se levantaba odiándose por tener que vender su cuerpo a cambio de comida y casa”.
Sin embargo, asegura que todo eso lo hizo para perseguir su sueño de convertirse en actor, a principios de los años 60, cuando pasó una larga temporada en una isla de Corleone en Sicilia, Italia.
De donde son originarios sus padres. Incluso había dejado los estudios para dedicarse a la interpretación.
Hoy a sus 69 años, y con un currículum que incluye papeles emblemáticos como el de Michael Corleone en la trilogía de El Padrino, Tony Montana en Scarface o Carlito Brigante en Carlito's Way, el actor ha confesado que aún hoy se arrepiente de esa etapa de su pasado.
Lo cierto es que en la actualidad las interpretaciones de Pacino han hecho de él uno de los más grandes actores de cine de la historia.
Su ascenso al estrellato vino de la mano de Michael Corleone, personaje que interpretó en la saga de El Padrino (1972, 1974 y 1990). A pesar de que numerosos actores ya consagrados como Robert Redford, Warren Beatty, y un entonces desconocido Robert De Niro, fueron barajados para este personaje, Coppola eligió al relativamente desconocido Pacino. Esta actuación le reportó una nominación a los premios de la Academia al Mejor actor de reparto.