Mucha energía positiva se respiró en el Teatro La Huaca del Centro de Convenciones ATLAPA, donde la cantautora panameña Ana Lucía Vlieg ofreció un concierto como solista y por espacio de dos horas cantó más de una docena de temas de su CD “Llamados, un canto a la esperanza”. En ocasiones el público la acompañó en el canto.
El suyo “es un mensaje muy positivo. Es una mujer que pese a ese aparente impedimento ha podido cruzar fronteras. El CD es también en portugués. Ella conoce siete idiomas. Los canta, los habla y nada ha sido impedimento para ella. Ana Lucía, a quien conozco por lo menos hace 16 años, es lo que yo diría, una discapacitada sin impedimento. Es testimonio de que la liturgia se hace desde el proyecto de Dios. Mis palabras no son, son tus palabras”, dijo, para destacar el talento y tesón de la artista invidente, el padre Manuel Villarreal, de la Parroquia San Francisco de Asís de La Caleta, que organizó el concierto.
Somos instrumentos de Dios, dijo, y puso el ejemplo de cómo alguien que no ve, nos muestra la luz.
Ana Lucía cantaba y relataba anécdotas, compartía vivencias, alababa a Dios y enviaba con su música y palabras mensajes de paz, solidaridad, gratitud, fe y esperanza.