Variedades

Vuelve El Gran Combo y viene de rumba


El Gran Combo de Puerto Rico celebrará en Panamá sus 40 años de carrera musical compartiendo escenario nada menos que con Samy y Sandra Sandoval, el próximo cuatro de octubre, en el Centro de Convenciones del Hotel el Panamá.
La actividad, organizada por la Agencia de Ayuda Conjunta para el Desarrollo ACDE, arrancará desde las ocho de la noche, con bar abierto.
Se espera que la orquesta boricua ejecute lo mejor de su rico repertorio, al calor de éxitos como "Ojitos Negros", "Azuquita pa" el café", "La loma del tamarindo", "Me liberé" y "Así son", entre muchísimos otros que han ocupado los primeros lugares a lo largo de cuatro décadas.
El grupo, reconocido hoy día como "la universidad de la salsa", ha graduado a brillantes exponentes del género tropical, como Roberto Roena y Andy Montañez, mientras que Jerry Rivas y Charlie Aponte siguen al frente como vocalistas.
Con mucha mayor fuerza, Fabián Baeza es un Pedro Navaja que muestra un personaje pagado de sí mismo, irresistible ante las mujeres y que esa percepción lo lleva a la muerte. Baeza también es responsable de la coreografía que alcanza excelentes niveles en la pelea y otros números musicales de la puesta en escena.
Con extraordinaria calidez, con una actuación rica, flexible, armónica y entusiasta, Jeico Castro y Samuel Ibarra, encantan, y enamoran al público, la que ratifican en una entrega a toda prueba, en una cercanía a la emoción cuando interpretan ESE SOY YO, una bellísima canción compuesta por ellos.
Lucía Moreno hace despliegue de su vena histriónica que la sitúan como una de las mejores comediantes de Panamá. Las otras actrices femeninas, Idania Ceville, Jade Vásquez y Leda Ovalle, son significativas para el desarrollo de la obra, pero todavía tienen mucho camino que recorrer en el teatro.
La que ha recorrido todos los caminos con señorial porte es Áurea Horta, dueña de una espectacular figura, llega a Pedro Navaja, mucho más segura, mucho más auténtica, centrada en la particular esencia de un teatro dramático que maneja con soltura, haciéndola superar nuevos retos.
Carlos Serrano, convence y atrae, a pesar de un papel nada edificante que sabe llevar con dignidad asumiendo el teatro con la garra necesaria.
El que se mete la interpretación en un bolsillo, es sin lugar a dudas, Félix Gómez, quien confirma su condición de uno de los mejores actores panameños, por su versatilidad, su extraordinaria voz y un desplazamiento por el escenario para situarlo como dueño y señor.
Vale mencionar aquí la escenografía de Emilio Torres, funcional y certera que ambientan sin excederse, y de igual forma, el diseño de luces, que en la escena final cumple su cometido, con muy altos niveles. El diseño del vestuario es de Nyra Soberón Torchía, actriz y pintora, quien conjuga esas dos características para entender las necesidades de cada personaje, trasmitiéndoles con exactitud el hálito que acreciente su vitalidad. Trascendente también la asistencia como director de José Angel Canto, quien viene a representar un relevo generacional con altas calificaciones, en la difícil tarea que significa una puesta en escena como la de Pedro Navaja.
Edgar rescata nuevamente la panameñidad, la identidad de un país que cobra en su teatro la dimensión de sus verdaderos intereses, de su sabor tropical, de sus flaquezas pero también de sus esperanzas.
La autora es dramaturga y poetisa.


fecha edicion
old id
100653
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América