Las aguas han vuelto a su cauce y Britney Spears vuelve a ser la niña buena. Dicen que la intérprete de "Gimme more" está preparando una gira mundial con los temas de su último disco "Blackout" (una noticia que su entorno no ha confirmado de momento).
Quizá para ponerse en forma y hacer frente a las intensas coreografías que requeriría un tour de estas características, se ofreció para dar una clase de baile a un grupo de niños de entre 4 y 7 años.
Los pequeños, encantados con la experiencia, aprendieron de la cantante algunos pasos sencillos y hablaron un rato con ella.
Lo mejor es que Britney ya comparte más con su familia, al punto que salió de compras con su madre.
Aseguran que la mejor terapia para superar la situación que la ha llevado a distintas clínicas dos veces en el último mes y medio es el cariño de su familia, que ahora más que nunca permanece junto a ella.
Así se la ha podido ver con su madre visitando diversas tiendas de ropa, como Miss Sixty, en las que pasaron una distendida tarde de compras.
En ella, la princesa del pop compró unos pantalones vaqueros de la marca J Rocker Jeans, dos camisetas y un vestido azul, prendas por valor de 650 dólares. Después de un cierto distanciamiento entre ambas, su relación parece haber mejorado y Britney hizo caso a los consejos de su madre.