El escritor mexicano Xavier Velasco, ganador este año del VI Premio Alfaguara de Novela, quien se presentó ayer en la II Feria del Libro dijo en Chile que no tiene problemas en declararse anacoreta a sus 44 años.
"Vivo una onda "misantropical", apartado del mundo, pero sí me divierto por las noches. Soy un anacoreta feliz", señaló Velasco en una entrevista que publicó ayer el diario chileno "El Mercurio".
Para el mexicano que obtuvo el premio Alfaguara 2003 por "Diablo guardián", una novela de tono picaresco que narra la historia de una prostituta dispuesta a transgredir todas las normas sociales, todo escritor es un poco un ermitaño y encerrado en sus obsesiones.
"Yo me tengo que encerrar para estar con mi obsesión", subrayó, al tiempo que destacó que ésta es la fuente de inspiración de sus obras. Xavier Velasco, que empezó a escribir a los nueve años y a los 19 ya colaboraba en revistas haciendo crónicas de grupos de rock, confesó que tardó en escribir "Diablo guardián" más de tres años.
"Estuve cautivo de la historia de esa novela por más de tres años", sostuvo, y agregó que durante ese periodo abandonó literalmente toda su vida mundana, amigos, novia, pasatiempos, para encerrarse a escribir.
"Pero hoy tengo novia y amigos!", exclamó este narrador, cronista y ensayista, aunque advirtió con ironía que aún no ha emprendido la "titánica" tarea de escribir otra novela, por lo que todavía su vida "no está en peligro" .
Velasco, nacido en Ciudad de México, es autor del ensayo biográfico "Una banda nombrada Caifanes" (1990), la novela corta "Cecilia" (1993) y las crónicas nocturnas "Luna llena de rocas" (2000), además de decenas de artículos en distintos periódicos y revistas de Latinoamérica.