El presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, consideró hoy que "ningún gobernante sensato es indiferente a la elección de su sucesor", en referencia a los próximos comicios generales previstos para el próximo 25 de octubre, de cuya campaña política decidió desmarcarse.
En un comunicado publicado en la página web de la Presidencia de la República, Vázquez, el primer presidente de izquierda de la historia de Uruguay y que se retira del Gobierno con un abrumador respaldo de la ciudadanía, dijo que "el día de la elección libre y soberana" de su sucesor "es también un cruce de razones y sentimientos, de recuerdos y proyectos".
En su nota, Vázquez subrayó su "reconocimiento a la lealtad institucional del sistema político y de la sociedad uruguaya" de cara a las elecciones y mostró su confianza en que las mismas se realizarán con total normalidad.
Para el presidente, que las elecciones se celebren con normalidad "no es milagro, ni casualidad, ni cuestión de calendario", sino la consecuencia "de la convicción democrática y del compromiso republicano de la sociedad uruguaya en su conjunto".
"Votar no resuelve automáticamente todos los problemas, pero es imprescindible hacerlo para legitimar la solución de aquellos que son inexcusables" afirmó Vázquez.
Asimismo, el presidente, médico de profesión, recordó que "las campañas electorales no son combates por asuntos personales, sino competencias de proyectos colectivos" o por lo menos, "no debieran serlo", una referencia al tono duro y personal que tomó el proceso electoral particularmente entre los candidatos del Partido Nacional, Luis Alberto Lacalle y el del Frente Amplio, José Mujica.
En este sentido, el presidente adelantó que sea quien sea el ganador de las elecciones tendrán todas las facilidades para las tareas propias de la transición del Gobierno, que asumirá funciones en marzo de 2010.